3. Sustentabilidad ambiental. 4. Agricultura orgánica. 5. Agricultura familiar. El hecho de estar conformado por representantes de las diferentes instituciones interesadas y actores de los sectores público y privado, sumado a un esquema que combina áreas prioritarias a nivel regional con redes estratégicas en el plano sub-regional, asegura la relevancia de los proyectos encarados. En términos generales, las actividades llevadas adelante consisten en el apoyo al intercambio de tecnología agropecuaria entre los institutos nacionales vinculados a la temática agropecuaria en los seis países participantes; la promoción de la asistencia recíproca para propiciar el aprovechamiento, divulgación y utilización de las tecnologías desarrolladas por cada país; la identificación de nuevas posibilidades de esfuerzos integrados, acciones cooperativas y/o conjuntas entre los países; y la búsqueda de soluciones a problemas comunes. A partir de estos objetivos, PROCISUR ha organizado sus actividades en torno a seis áreas de trabajo(Gestión de la Red Técnica Institucional, Biotecnología, Recursos energéticos, Recursos naturales y sostenibilidad agrícola, Agroindustria y Desarrollo institucional), con sus correspondientes subprogramas. Desde la coordinación de los subprogramas se generan los proyectos específicos, financiados en parte con fondos propios y en parte con fondos de instituciones internacionales(la Unión Europea y el BID, entre otros), lo que facilita el acceso a fondos para el desarrollo de proyectos de CTI con garantías de cuantía y continuidad. BIOTECH El Proyecto BIOTECH surge como una iniciativa de cooperación entre la Unión Europea y el MERCOSUR, constituida en 2005 con fondos de ambas instituciones y sobre las estructuras ya existentes de la RECyT. Su objetivo es la promoción de la biotecnología en el MERCOSUR a través de una plataforma regional denominada Bio Tecnologías del Sur(BIOTECSUR), con el propósito específico de facilitar la transferencia de biotecnologías y su aplicación en diversos sectores productivos. Particularmente orientado a las actividades agropecuarias, el programa incluye el financiamiento a proyectos de investigación, capacitación y transferencia, de acuerdo a las áreas prioritarias que vayan siendo definidas. Se prevé la realización de un conjunto de acciones tendientes a fomentar la cooperación, entendida como mecanismo de maximización de las competencias nacionales y como espacio de generación de sinergias y externalidades pasibles de apropiación y traducción en mayor desarrollo. Las acciones a desarrollar o fomentar desde la plataforma consisten en el establecimiento de un plan estratégico de biotecnología regional, para lo que se prevé la realización de diagnósticos de situación en materia de capacidades, instrumentos y normativas; la recolección y difusión de información(indicadores, bases de patentes y normativas), el impulso al desarrollo de parques tecnológicos, incubadoras y redes de profesionales y la consolidación de espacios de cooperación para la investigación entre el MERCOSUR y la Unión Europea. Siempre en el marco de agentes e instituciones localizadas en alguno de los cuatro países que conforman el MERCOSUR, los beneficiarios directos de los instrumentos del programa son los organismos de I+D y los de transferencia asociados a las siguientes áreas temáticas:(1) agro-suministro(simientes y plantas),(2) producción agrícola,(3) agroalimentaria,(4) veterinaria y(5) industrias cosméticas, de salud y farmacia(como sectores de aplicación de las biotecnologías agropecuarias). Como parte de las actividades de BIOTECSUR, se han realizado diversos seminarios y talleres para identificar la demanda de biotecnología en los países del MERCOSUR, prioritariamente asociadas a la problemática de las cadenas aviar, bovina, forestal y de cultivos oleaginosos. Se han creados catálogos de empresas y centros de investigación, de instrumentos de financiación, de normativas y de patentes, integrando una base de datos puesta a disposición de sus miembros y del público en general. Su reciente puesta en funcionamiento no permite extraer todavía demasiadas conclusiones respecto de su impacto. Sin 238 | MERCOSUR 20 años embargo, se observa que la continuidad y éxito del programa depende del sostenimiento del financiamiento, desde luego, pero también de la capacidad de las comisiones asesoras y las unidades ejecutoras para coordinar intereses y conducir iniciativas conjuntas. Por otra parte, un requisito clave para el acceso a los instrumentos es la conformación de consorcios. En este sentido, se destaca la debilidad institucional de los posibles beneficiarios para identificar contrapartes y coordinar el acceso a los beneficios. Resultados de las iniciativas de cooperación en CTI Dentro de la institucionalidad MERCOSUR, la RECyT aparece como el organismo de mayor responsabilidad en materia de CTI, sea para la definición de las prioridades estratégicas o para la validación y coordinación de los programas regionales. Al mismo tiempo, es evidente que la brecha entre las responsabilidades y los recursos asignados es amplia e, inclusive, creciente, lo que no sólo dificulta la operatoria de la RECyT sino que, además, atenta contra su capacidad real para influir en la conducta de otros agentes. Por otra parte, la articulación entre las acciones de promoción de la CTI a nivel nacional de cada país miembro y a nivel del plano regional está insuficientemente resuelta, más allá del discurso retórico; a pesar de existir macro-consistencias estratégicas(desarrollo de las nuevas tecnologías, fomento de la ciencia, formación de recursos humanos), en la práctica, los intereses nacionales conducen a implementar esquemas de promoción aislados y sin atender a las posibles ventajas de la cooperación, cuando no a vulnerar algunos acuerdos previos del bloque. Al mismo tiempo, algunas iniciativas concretas de cooperación en CTI desarrolladas a nivel regional, con participación de los países del Cono Sur, se han mostrado exitosas. En estos casos, la dinámica organizacional ha funcionado como un proceso continuo, apoyado en la participación activa de los actores interesados y la disponibilidad de financiamiento. Esta experiencia y la observación de la gestión de otros esquemas de integración regional en este plano muestra que no existe un único diseño institucional“exitoso”, sino que la particular combinación de objetivos y actores da lugar a un abanico de opciones. En este sentido, el desafío que enfrenta el MERCOSUR tiene que ver con la necesidad de encontrar, sobre la base de su institucionalidad, formas innovativas y eficaces de articulación y cooperación en CTI. Los Sistemas Nacionales de Innovación en el MERCOSUR Los complejos de CTI: desarticulación y asimetrías a nivel regional La característica distintiva del conjunto de instituciones y organismos dedicados a la generación de conocimiento en los países miembros del MERCOSUR es la fuerte presencia de organismos públicos o semipúblicos. Aunque las políticas de innovación propiamente dichas datan recién de la década de 1990, ya durante la etapa de industrialización por sustitución de importaciones –hacia mediados del siglo pasado- se crearon los principales centros y laboratorios de CyT, entre los que se destacan los institutos de tecnología agropecuaria e industrial y los consejos de investigaciones científicas, que combinan varías disciplinas y aglutinan en la actualidad al grueso de los científicos e investigadores. En los países del MERCOSUR existe una masa crítica de recursos humanos calificados e instituciones de excelencia, cercanas a las fronteras del conocimiento, con el potencial de dar respuesta a las necesidades de los sectores productores de bienes y servicios. Ahora bien, la dependencia del gasto público constituye también su principal debilidad. La estrecha relación entre las inversiones en CyT y la evolución de las cuentas fiscales condujo a que los esfuerzos en estas actividades hayan perdido participación –incluso relevancia ante cuestiones más urgentes– durante los períodos de crisis. En el caso de los países de la región, con crisis recurrentes a lo largo de su historia, esto generó pérdida de capacidades, fuga de cerebros y un deterioro general en las instalaciones de los centros. Aunque durante los períodos de crecimiento los esfuerzos parecen recomponerse, la necesidad de recuperar capacidades y, simultáneamente, avanzar junto con la frontera internacional del conocimiento, demanda inversiones más que proporcionales. Desde luego, resulta extremadamente complejo medir el niMERCOSUR 20 años | 239
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