Controversias. Durante los días 14 y 18 de febrero de 2005, se realizó en Asunción la reunión técnica sobre reglas de origen en el marco de las negociaciones del relacionamiento interno del MERCOSUR. La VIII Ronda Negociadora se llevó a cabo en Pretoria, entre los días 10 a 13 de mayo de 2005, precedida de una intra MERCOSUR, en la que se continuaron las negociaciones, principalmente sobre Requisitos Específicos de Origen y Preferencias en Listados de Productos de los Anexos I y II consensuados en Belo Horizonte. Entre los días 6 a 8 de julio de 2005, se desarrollaron en Montevideo reuniones técnicas intra MERCOSUR, con el objetivo de coordinar la posición del MERCOSUR con miras a la IX Ronda Negociadora MERCOSUR-SACU. Finalmente se firmó un Acuerdo de Preferencias Fijas en noviembre de 2008 y abril de 2009, que está sujeto a ratificación de los Estados Partes de ambos bloques. MERCOSUR- CER(Australia y Nueva Zelandia) El diálogo se inició formalmente en el año 1994 por iniciativa de la PPTB. En junio de 1999, los Cancilleres del MERCOSUR y los representantes de los Gobiernos de Australia y Nueva Zelanda firmaron la«Declaración sobre Principios de Inversión entre el MERCOSUR y el CER». En el transcurso del año 1999, el CER formuló dos propuestas al MERCOSUR sobre transporte, ciencia y tecnología, que fueron analizadas en una reunión en Buenos Aires el 18 de mayo de 2000. El día 22 de noviembre de 2004, se llevó a cabo la VI Reunión de Altos Funcionarios MERCOSUR-CER, en la que la PPTB presentó para su discusión un Proyecto de Plan de Acción(idem EFTA) y fue suscrita una Declaración Conjunta. Éste incluye áreas tales como el intercambio de información económica y comercial, los programas de cooperación técnica en materias relativas al comercio, el desarrollo de iniciativas conjuntas en promoción comercial y la facilitación de negocios e inversiones. El tema fue objeto de tratamiento por parte del CMC en su reunión del mes de diciembre de 2004 en Belo Horizonte, y la PPTB informó que se estudia la posibilidad de efectuar una misión comercial conjunta. En la actualidad existe diálogo, pero no hay voluntad ni interés prioritario por parte de ninguno de los dos bloques en avanzar en negociaciones concretas. La última reunión de alto nivel se llevó a cabo en Nueva Zelanda en el año 2005. Conclusiones Los avances sustentables del proceso de integración subregional no pueden basarse sólo en los acuerdos que se dan en el ámbito intra-regional, sino que deben estar acompañados de una agenda de relacionamiento exterior activa, ambiciosa y con logros concretos en el mediano plazo. En ese sentido, los alcanzados hasta el momento son magros e insuficientes. Los 20 años de integración no han generado aún una agenda externa visible, con logros extrazona de peso significativo y que permitan augurar acuerdos con las principales potencias mundiales(ya establecidas o emergentes) y/o los principales bloques geoestratégicos hoy constituidos en el mundo. En la primera década del proceso se vieron avances con los países más cercanos al MERCOSUR. Recién en la segunda década del proceso es que se produce un acercamiento más vigoroso a la región. Fue durante el primer lustro del siglo en que se dieron las conversaciones más importantes, esto no sólo en la región sino también en el hemisferio y en Europa y Asia, este último lustro las conversaciones fueron mucho más esporádicas, revitalizándose el proceso en los dos últimos años, lo que llevó a los acuerdos con Israel y Egipto y el relanzamiento de las negociaciones con la Unión Europea. En segundo lugar, los avances en la generación de una agenda externa común vigorosa y con logros concretos son de suma importancia a la hora de impulsar cambios internos que afiancen la integración. Los avances que se dieron en la cumbre de presidentes del MERCOSUR realizada en San Juan, Argentina, en agosto del 2010 en materia de eliminación 362 | MERCOSUR 20 años del doble cobro del arancel externo, la generación de un código aduanero y la fijación de una cronograma hasta el 2019 para la generación de mecanismos de distribución de la renta aduanera, son en buena medida fruto de la reanudación de las negociaciones con la Unión Europea tres meses antes, en donde la necesidad de unificar procedimientos para actuar ante ella, con consistencia interna, fue un factor de impulso a una mayor y mejor integración. En tercer lugar, la coordinación de las políticas exteriores de los Estados miembros del MERCOSUR en los diversos ámbitos de actuación internacional es una condición necesaria para tener un relacionamiento externo como espacio subregional coherente. Las diferentes posiciones asumidas—por ejemplo en Ronda Doha de la OMC— no son un presagio alentador de la consistencia en materia de vínculos internacionales del bloque. En cuarto lugar, es necesario conseguir que Brasil ejerza un liderazgo«benigno» en el proceso de integración y que haya mayor independencia de las políticas desarrolladas por los países en materia internacional de los réditos internos de corto plazo que pueden obtener, sobre todo en el caso argentino. El peligro de que Brasil esté dispuesto a«jugar» solo en el escenario internacional y la incertidumbre política argentina, son factores de riesgo para la estructuración de una agenda internacional del MERCOSUR relevante en el escenario mundial. En quinto lugar, un proceso de construcción de una agenda externa común para el bloque, implica la generación de confianza entre todos sus socios, confianza que debe estar basada en la convergencia de los intereses nacionales, la cooperación interestatal y la generación de intereses regionales de largo plazo. El Parlamento del MERCOSUR debería ser un lugar de cooperación y gestación de políticas públicas regionales, que apuntalen la agenda exterior del bloque como dos caras de la misma moneda. Finalmente, es clave preguntarse cuál es la institucionalidad más favorable para la generación de un política exterior regional que permita dar un salto cualitativo y cuantitativo en el manejo, creación y puesta en marcha de políticas en el plano internacional que consoliden la imagen del MERCOSUR como un actor a tener en cuenta en un escenario mundial crecientemente multipolar. Los caminos de una institucionalidad que se base en una intergubernamentalidad más eficiente o en una supranacionalidad creciente de los órganos decisorios, en algún momento se bifurcan. Cuál y cuándo transitar uno u otro, son preguntas de la mayor relevancia política no sólo para la construcción del relacionamiento externo del bloque, sino para definir la esencia misma del curso que tomara el proceso integrador en los próximos años. MERCOSUR 20 años | 363
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