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100 días de Biden : la administración Biden y la República Dominicana: los primeros cien días
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FES BRIEFING 100 DÍAS DE BIDEN La administración Biden y la República Dominicana: Los primeros cien días Ernesto Sagás Abril 2021 El comienzo de una nueva administración norteamericana siempre representa retos y oportunidades para sus vecinos. Este trabajo examina las relaciones entre la República Domini­cana y la nueva administración demócrata del presidente Joe Biden utilizando tres enfoques: el hemisférico(América Lati­na), el regional(el Caribe), y la República Dominicana propia­mente. Dentro de éstos, se abarcan temas como la seguridad, el comercio, la inmigración, la relaciones bilaterales e intrarre­gionales, y el medio ambiente(entre otros). LA REPÚBLICA DOMINICANA EN EL MARCO LATINOAMERICANO La administración del presidente Donald Trump se distinguió en sus relaciones con América Latina por dos tendencias mar­cadas: la primera, la falta de atención de la administración Trump hacia sus vecinos latinoamericanos en general; y la se­gunda, la obsesión con ciertos temas(como la inmigración) y con algunos países(como México). Dentro de este ambiente bipolar, la República Dominicana pasó inadvertida: no recibió atenciones especiales de Trump, pero tampoco fue blanco de sus caprichos y manipulaciones políticas. El país simplemente no figuraba en su radar personalquizás para bien de la Re­pública Dominicana. Éste no es el caso con la administración Biden, la cual promete reenfocarse en la región latinoamericana. Aunque van a darse continuidades con la administración del expresidente Barack Obama(incluyendo el uso de varios de sus antiguos funciona­rios), Biden parece encausado a trazar su propio camino en temas de política exterior; retomando temas que fueron acier­tos para Obama, pero a la vez evitando revertir todas las me­didas de Trump. Para la República Dominicana, esto significa más atención del mandatario dentro del marco latinoamerica­no y una reactivación de la diplomacia tradicional. Por ejem­plo, un Departamento de Estado remozado tras la negligencia deliberada de Trump hacia esta cartera, ayuda para combatir la pandemia del coronavirus que tan duro ha golpeado a la región, y mayor preocupación por el tema comercial, las rela­ciones multilaterales, y el medio ambiente. Tras cuatro años de un Trumpausente en materias latinoamericanas, la Repúbli­ca Dominicana se ha de beneficiar en términos generales de la nueva presencia de la administración Biden. Pero no debemos de esperar milagros respecto a la administra­ción Biden en temas de relaciones exteriores, sobre todo con La­tinoamérica. Aunque el cambio va a ser notable en comparación con la administración de Donald Trump, Joe Biden es un modera­do en materias de relaciones exteriores. Por ejemplo, Biden nunca ha sido un gran fanático de los acuerdos de libre comercio. Dadas sus raíces de clase decuello azul e imagen de candidato del hombre común, Biden ve a estos acuerdos como potencial­mente dañinos a los intereses de los trabajadores norteamerica­nos. Así que no se esperan grandes movimientos de parte de la administración Biden en profundizar o expandir acuerdos como el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroaméri­ca y República Dominicana(conocido como CAFTA-DR, por sus siglas en inglés). Pero quizás el reto más importante para Biden en materia de relaciones exteriores hacia América Latina es la mag­nitud de la situación doméstica que heredó de Trump. La pande­mia del COVID-19 y la crisis económica que ésta generó, han de consumir la mayor parte del tiempo, esfuerzo, y capital político de Biden durante sus primeros cien días(y hacia el futuro inmediato). Ésta es la mayor crisis en la historia de los Estados Unidos desde la Gran Depresión y Biden sabe que su futuro políticoy el del Partido Demócratadependen del buen manejo de la crisis. Es­to, unido a la tradicional desidia hacia Latinoamérica, significa que Biden no va a darle prioridad a sus relaciones con esta región. La única excepciónal menos a corto plazoes la inminente crisis migratoria que parece estar desarrollándose en la frontera sur ante el flujo enorme de refugiados centroamericanos. Sin embar­go, la solución a esta crisis migratoria ha de involucrar a México y algunos países centroamericanos, pero no a la República Domini­cana, la cual seguirá siendo una prioridad distante en la región latinoamericana.