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Militares y gobernabilidad : ¿Cómo están cambiando las relaciones cívico-militares en América Latina?
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l 84 Las Fuerzas Armadas Revolucionarias y la gobernabilidad en Cuba C onclusión En 2020, las FAR son una sombra de lo que habían sido en 1990, con su tama­ño reducido a una sexta parte de lo que fue. Su perfil demográfico ya no es apto para guerras; su población envejece, gracias a cuarenta años por debajo de su tasa de reproducción. Sus principales generales son personas de la ter­cera edad. El ministro de las FAR , el primer viceministro y el jefe del Estado Mayor General nacieron en 1941, 1939 y 1943; estos son los tres militares en servicio activo que pertenecen al Buró Político del PCC . Los jefes de los tres ejércitos(occidente, centro y oriente) nacieron en 1946, 1950 y 1953. El resto de la plana mayor de las FAR y del Minint posee un perfil demográfico similar. La rotación de liderazgos en las FAR y el Minint, así como de militares en el Buró Político del PCC , está por ocurrir. El triple compromiso fundacional de las FAR , político, económico, y mi­litar –claves del concepto de soldado-cívico– desde 1990 ha enfatizado más lo político, mediante el ingreso de generales en activo al Buró Político del PCC y la ampliación de las tareas partidistas de los oficiales de las FAR , y lo económico, mediante el trabajo manual del Ejército Juvenil de Trabajo y las actividades empresariales bajo Gaesa.(Las FAR pueden deshacerse de Gaesa para que sus empresas funcionen en un marco civil de economía de mercado, evitando así sanciones económicas externas y facilitando su modernización militar, pero no han tomado esos pasos). Ese modelo de soldado-cívico, ade­más, consolida la gobernabilidad compartida PCC ­FAR , y la cohesión de su cúpula cívico-militar, en vez de otorgarle a estas una identidad de gobernabi­lidad o una cohesión castrense que sea aparte Los principales aportes de las FAR a la defensa nacional son el manteni­miento y operación del régimen de seguridad bilateral con las contrapartes de las FAR y del Minint en Estados Unidos y el apoyo al aliado clave en Ve­nezuela. Las FAR carecen de equipos modernos; cunde la obsolescencia tec­nológica de los que posee. Se nutren del servicio militar obligatorio, no de la voluntariedad de los jóvenes por sumarse a ellas en búsqueda de una carrera de soldado. Ya no priorizan los despliegues transmarítimos. No han aportado tropas para Misiones de Paz de las Naciones Unidas; han participado como Observadores solamente en la Misión en Colombia, debido a que Cuba ha