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Militares y gobernabilidad : ¿Cómo están cambiando las relaciones cívico-militares en América Latina?
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l Claudio Alonso 267 jefe de la ex Dirección Nacional de Inteligencia del Estado( DINACIE ). Todo ello derivó en la conformación de una Comisión investigadora sobre los po­sibles actos de inteligencia de Estado en 2016. Un gran número de militares que prestaron servicio activo en esos años fueron citados a dicha comisión y se negaron a ir a declarar. El resultado de la investigación fue contundente: se tuvo acceso a documentos reservados del Ejército en los que se tenía co­nocimiento de las actividades de espionaje. Un entramado complejo, donde perduraban esos resabios de la dictadura cívico-militar. Fue un duro golpe, ya que permitió constatar quiénes detentaban el poder de los servicios de inteli­gencia. Por tanto, la construcción de la democracia se vio lesionada. C ompromisos asumidos Desde que el ministro Menéndez asumió la responsabilidad de la cartera de Defensa se comprometió a enviar al Parlamento nacional un proyecto de ley que planteaba modificar el decreto-ley 14.157, orgánica militar, la cual data de 1974, elaborada en la dictadura cívico-militar. En tal sentido, encomendó al Estado Mayor de la Defensa( ESMADE ) la elaboración de un anteproyecto que recogiera los aportes de las Fuerzas Armadas y sintetizara una propuesta. El ESMADE demoró más tiempo del indicado por el ministro, y cuando el an­teproyecto llegó tenía escasas modificaciones al decreto-ley vigente, siendo de poca utilidad y con el mensaje subliminal de no innovar. Ante esta situación, el ministro creó un grupo de trabajo para la elabora­ción del proyecto de ley. Ese equipo estaba integrado por asesores políticos y técnicos funcionarios del Ministerio, que hicieron reuniones de trabajo en las que se escucharon los planteamientos de los mandos militares. Lo prime­ro que manifestaron los mandos era su disconformidad con el anteproyecto elaborado por el ESMADE y elevado al ministro y que no coincidían en lo allí planteado. Luego de escuchar los diversos argumentos de los mandos milita­res, se trabajó con los legisladores oficialistas en intercambios que ayudaron a madurar el proyecto. El resultado fue contundente, se logró el primer proyec­to de ley orgánica de las Fuerzas Armadas elaborado íntegramente por civiles, algo histórico para el país ya que las dos leyes orgánicas anteriores, la 10.050 y el decreto-ley de la dictadura fueron elaboradas por militares.