APUNTES N O 01-18 Perspectivas para una política democrática en República Dominicana Lety Melgen, Anselmo Muñiz, Carlos Morel Julio 2018 La democracia se define a partir de la celebración de elecciones periódicas, una oferta más o menos diversa de partidos y la existencia de sociedad civil y medios de comunicación. Plantea a su vez, una separación de lo social con respecto a lo político, concibiendo lo primero como el espacio en el que tienen cabida los anhelos y aspiración ciudadana, pero sin retar el poder. Si de la democracia sólo se espera el funcionamiento del orden jurídico, en el que la política dominicana por génesis es corrupta y desordenada, es muy poco lo que puede esperar la población más allá de un líder fuerte. Urge reconstituir el vínculo ciudadano en su dimensión política; subordinando la legitimidad del orden político a las aspiraciones de la ciudadanía. En este marco de luchas de intereses deben aparecen los partidos políticos como un puente entre las aspiraciones ciudadanas y la lucha por el poder. *** 1. Caracterización de la cultura política dominicana Toda acción política parte de un marco de pensamiento. Se trata de una mirada específica y particular sobre un hecho o realidad, implica una forma de pensar y actuar. Los marcos de pensamiento están fundamentados en ideas y sentimientos que se encuentran almacenados en nuestras mentes(Castells, 2009) y que se encuentran significativamente conectados con sucesos, experiencias e ideas previas(sedimentos). En el caso de la República Dominicana a partir de mediados los 90 se fue instalando un marco de pensamiento sobre la política, y por tanto de la democracia, que en la actualidad la mayoría de los actores sociales y políticos que influyen en la vida pública comparten. En este relato, las elecciones son concebidas como un mercado electoral en el que los ciudadanos (consumidores) marcan sus preferencias políticas a partir del criterio de una buena gestión pública. Los partidos por su lado representan una oferta de personal capacitado en la gestión de la cosa pública(Morel, Melgen y Muñiz, 2016). Asimismo, el relato prosigue promoviendo la sociedad civil como un ente apolítico, se trata de proponer, amparándose de los mecanismos institucionales diseñados para su participación, iniciativas que permitan la solución de las demandas. Los políticos por su lado tienen el rol de escuchar esas demandas y someter a criterios técnicos para la decisión de la implementación de una medida u otra(Morel, Melgen y Muñiz, 2016). En este marco las relaciones de poder quedan invisibilidades. Se asume que el único objetivo de la política es“la modernización del Estado dominicano a través de mayor institucionalización” (Morel, Melgen y Muñiz, 2016).
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Perspectivas para una política democrática en República Dominicana
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