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América Latina: nuevos enfoques de desarrollo para el siglo XXI : reflexiones realizadas en la Primera Escuela para Juventudes Políticas Progresistas de América Latina
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AMÉRICA LATINA: NUEVOS ENFOQUES DE DESARROLLO PARA EL SIGLO XXI INTRODUCCION En el ambiente político de nuestros días, suele invocarse con facilidad el concepto de modelo de desarrollo. A éste subyacen ideas vagas sobre un conjunto de políticas sociales, económicas, energéticas, ambientales, etc., que intentan conducir a nuestros países no solo por la vía del crecimiento económico sino, también, por la de la distribución y el mejoramiento del bienestar general. América Latina tuvo durante buena parte del siglo XIX-y los primeros años del siglo XX- un modelo basado en la exportación de productos primarios (mineros, agrícolas, ganaderos, etc.). No obstante esta apuesta logró crecimiento económico, no consolidó un patrón de desarrollo estable y la crisis de 1929 demostró su fragilidad. Tras ella, desde América Latina comenzó una reflexióin sobre cómo modificar la estructura productiva y social de nuestros países con el fin de alcanzar el desarrollo. Fue así como el pensamiento cepalino -impulsado por Raúl Prebisch- bosquejó una estrategia pensada desde el sur y, en particular, desde América Latina. El modelo de sustitución de importaciones -que aplicaron casi todos los países del continente con diferentes variantes ­estaba centrado en políticas activas de promoción del sector secundario de la 7 economía a través de la sustitución de producción industrial importada por nacional. Aunque este modelo logró generar crecimiento y desarrollar al sector industrial, no implicó vencer las barreras del subdesarrollo y demostró no poder sobrellevar las sucesivas crisis económicas que terminaron por hacerlo insostenible. La segunda mitad de la década de los ochenta y, en particular, de los noventas, trajeron consigo un nuevo modelo. Tal como a comienzos del siglo XX, la solución parecía estar en la no intervención del Estado en la economía, que debía enfocarse en la producción de aquellos bienes y servicios sobre los que los países tenían ventajas competitivas. Bajo el influjo del Consenso de Washington, los países de América Latina comenzaron a privatizar los servicios públicos, procesaron aperturas indiscriminadas de sus economías, y dejaron librado al mercado todos los aspectos de la vida económica. Este modelo concentró riqueza, y aumentó el desempleo y la pobreza. En varios países, ambientó crisis financieras y políticas que pusieron en duda la continuidad de la democracia y fueron el telón de fondo para un viraje a la izquierda en los gobiernos de la región. A pesar de que se pueda decir que el modelo neoliberal, inspirado en