E miliana A iza P arada O curi , P otosí D irigente sindical campesina D iputada plurinominal D epartamento de P otosí - MAS C uando una se acuerda de chiquita, es una tristeza. Recuerdo que tenía ocho años el momento en que murió mi papá y mi mamá. Los dos nos dejaron casi al mismo tiempo, cuando estábamos chiquititas. Una de mis hermanas estaba de cuatro años; y la pequeñita, de un año. Entonces, tuvimos que vivir las tres solitas. Para poder acceder a un plato de la comida, cuidábamos ovejitas y vaquitas de otra gente. No teníamos apoyo de nadie y tampoco teníamos algún familiar cerca de nosotras. Aquel tiempo fue muy triste porque tuvimos que estar como esclavas de otra gente. Por esa razón, llegando a mi juventud, empecé a trabajar en la comunidad. Todavía teníamos las tierras de mi papá porque entré como filiada de la comunidad, cuando él murió. Trabajé la tierra del vecino hasta no poder más Como la hermana mayor, siempre pensaba la manera de conseguir colaboración de los demás. Entonces, iba donde mis vecinos a sembrar papa y a trabajar la tierra hasta no poder más. Lo hacía para que ellos me ayuden igualito. Necesitaba esa colaboración, sobre todo, en las 272 actividades que no podía realizar. Me acuerdo que sembrábamos una parcela y teníamos que esperar entre unos seis a siete meses, para recoger la cosecha. Cuando cosechábamos, una parte era para comer y otra para vender. Con lo que vendíamos, comprábamos arroz y azúcar por arroba y por kilo. Allá en la comunidad, no conocíamos casi el té. Solamente, cada que hay un día feriado hacemos tecito con pancito. Cuando no hay feriado, comemos siempre papa, chuño y mote. Hoy, puedo decir que todo ese sacrificio valió la pena porque de jóvenes ya teníamos platita. Ahorramos cada boliviano, de 50 centavos de boliviano hasta de 10 bolivianos. Guardábamos todo lo que podíamos y con todo ese dinero compramos ganado, teníamos 2 vacas y 30 ovejas. De esa manera, empecé a construir una casa y a hacer mi vida de forma independiente. Actualmente, una de mis hermanas vive en esa casa y la menor está estudiando en Sucre. La ayuda importante de mi esposo Ahora, tengo dos wawas: una mujercita y un varoncito son. Conocí a mi esposo en las organizaciones sociales. Posteriormente, nos casamos y ahora sigo junto a él. Hasta el momento, es un hombre que me entiende y me colabora. Por eso repito siempre:“la ayuda de mi esposo es importante” porque se ocupa de llevar a mi hija al colegio y, donde está mi hijita, esta él. Es decir, nos distribuimos a las wawas, él camina con la mayor y yo camino con el menor. Fui subiendo grada por grada Primerito he sido representante de la comunidad Huarana, municipio Ocurí, Provincia Chayanta, del Norte de Potosí. En lo que a política se refiere, vine desde las bases y durante 1999, 2000 y 2002 fui subiendo grada por grada. Empecé en el sindicato de mi comunidad; después, pasé a ser parte de la Central Provincial; luego, me nombraron dentro de la directiva de la Central Regional; y, finalmente, llegué como candi data para las elecciones municipales del 2004. satisfacer a las bases. Te das cuenta que todo Después de esa trayectoria, asumí un papel es diferente, que tienes que pensar diferente y importante como diputada suplemente uninoque asumiste una gran responsabilidad. minal, por la circunscripción y estuve durante cuatro años desempeñando esas funciones. Nos debemos a la comunidad Ahora, soy diputada plurinominal y conDentro de la Asamblea Legislativa Plurinaciosidero que estamos trabajando bastante. Ya no nal, cada diputado desarrolló propuestas para es como antes, hay que estar más activa y desmí región. Entonces, conversamos con los repierta; inclusive, se requiere mayor inversión presentantes para ver el interés de la provincia. de tiempo porque ya no existen permisos; es Considero que ese diálogo es necesario y básico decir, que no hay horarios. Para cumplir con porque acerca la parte vivencial de los hermaeste mandato, tuve que dejar a mi familia y a nos y hermanas con las propuestas técnicas. mi región. Mi estadía en la ciudad de La Paz Como nosotros venimos del campo, coes permanentemente porque así lo obligan las nocemos de cerca las necesidades. Allá, la actividades. Actualmente, estoy como sub jefa gente vive de sus productos y, para sacarlos de la bancada nacional, esa responsabilidad me a los mercados, requiere primero de caminos. exige que deba estar puntual para cumplir con Esta sintonía con la comunidad genera mejomi mandato. res lazos. Algunos sectores nunca tuvieron diputados que pertenezcan a sus comunidades. Asumimos una gran responsabilidad Ahora los tienen y cuando vamos de visita se Poco a poco, entré a la política y aprendí a ser sienten alegres y felices porque están verdaresponsable con la gente. Desde que estuve deramente representados. Todos juntos nos en la organización sindical, tuve la oportureunimos y me doy cuenta que nos debemos a nidad de crecer y entender la importancia de la comunidad. Por esa razón, tenemos que inresponder a la población. En esta trayectoria, formarles en detalle, lo que estamos haciendo. me involucré como parte de la organización De esa forma, los hermanos y las hermanas de de mujeres“Bartolina Sisa”, con ellas crecí y las organizaciones sociales nos van a entender continuaré a su lado. si existen avances o no en nuestro trabajo. Hay En todo este proceso, me di cuenta que, que trabajar bien, junto a ellos, porque reprecuando somos dirigentes, sólo partimos del sentan nuestros mejores asesores. discurso, que lo repetimos para criticar y calificar. Sin embargo, como diputada, N osotros venimos del campo , eres parte de la estructura conocemos de cerca las administrativa y técnica del gobierno y no es tan fácil necesidades 273
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Biografías : historias de vida en la Asamblea Legislativa Plurinacional
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