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Estudio de caso "autoempleo, familia y el proeceso de formalización"
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Estudio de Caso-Autoempleo, Familia y el Proceso de Formalización Marcial G. Pérez Herrera Acto seguido, se ratifica, lo que se caracteriza, como una batería de incentivos de capacitación para el autoempleo, asistencia técnica y asesoría, acceso al crédito, información y organización, flexibilización normativa y burocrática.Sin embargo, se diluye la intencionalidad de actua­ción, en favor de los trabajadores autoempleados, cuando al concretar políticas, se circunscriben limitadamente, a la mejora de la capacidad de cumplir, con las regulaciones vigentes, de las unidades económicas, a promover autoempleo productivo y emprendimientos verdes, y, la reali­zación de reuniones con gremios y organización de trabajadores autoempleados. 4. Familia y Autoempleo El autoempleo peruano, en definitiva, está enmar­cado en el territorio de la economía informal, teniendo diversas causalidades, constituyéndose en una realidad muy particular, que está asociada al denominado excedente estructural de la mano de obra, que tiene su origen en factores de oferta y de demanda. 4.1. Familia y Solidaridad La capacidad para enfrentar los retos de un contexto socioeconómico adverso, expresado en el trabajo en las ciudades, las indiferencias propias de un Estado centralizador y alejado, de las reales prioridades del desarrollo, los vaivenes y efectos, por lo general negativos, en términos de costo social, de las políticas del denominado ajuste estructural y otros hechos de la historia, orientados en el mismo sentido, no han mermado, el esfuerzo y voluntad de los trabajadores autoempleados en nuestro país. Al ser en esencia, trabajadores que migraron del ámbito rural a la ciudad, con mayor énfasis en la masiva migración a Lima, mantuvieron de hecho, la esencia de la economía campesina, que se manifiesta en el núcleo familiar, con las características de ayuda mutua, comportamiento colectivo, solidario y un nivel natural de organización, forjado en las comunidades andinas, en toda su riqueza cultural y presencia de sus tradiciones. Adolfo Figueroa, en su libroLa Economía Cam­pesina de la Sierra del Perú ratifica los orígenes de familia campesina y economía al afirmar: Las razones por las cuales las familias campesinas son nucleares, no sólo como unidad de consumo, sino como unidad de producción, pueden dividirse en dos: una económica y otra cultural. En términos económicos es posible que el costo de organizarse separadamente como unidad de consumo no sea muy grande. El caso más claro, es el costo de vivienda, lo que es usualmente poco costoso al menos comparado a la ciudad. El costo de vivienda ayudaría a explicar el carácter nuclear de la familia campesina comparado a la familia urbana En ese mismo sentido la economía campesina pequeño productora constituye la unidad de pro­ducción basada en el trabajo familiar con acceso directo a la tierra que trabaja, donde esa tierra y el trabajo familiar son los recursos esenciales usado en el proceso productivo que la diferencia de otras unidades productivas(Vegas Pozo, 1994). Cabe anotar, como lo describe José Matos Mar (1984), el sello histórico, que le imprimen aque­llas personas, que a través del trabajo, basado en sus valores sociales ancestrales, enfrentaron y siguen enfrentando, las desigualdades existen­tes. Veamos a continuación, la lógica de su pre­sencia masiva, en el escenario emblemático de la ciudad de Lima: 12