Estudio de Caso-“Autoempleo, Familia y el Proceso de Formalización” Marcial G. Pérez Herrera llegan al puesto comienzan a preparar, y, como a las 7 o 7.30 a.m. al abrirse el mercado, comienzan a vender los diversos platos del menú, hasta terminar lo planificado, diariamente que puede ser 3 o 4 p.m., como se ve, sobrado pasan las 10 o 12 horas de“chamba”... 12 Prosigue: “ Otros como los de venta de abarrotes, comienza un poquito más tarde, pero igual, superan las 10 horas e igual los de venta de ropa, que tienen que lograr el mínimo diario de ingreso aspirado, para poder sobrevivir”…”Más aún, volviendo a lo de alimentos, como ahora no hay cámaras frigoríficas, refrigeradoras, que alguna vez existieron, pero luego bajo una mala administración se fueron malogrando, dejando de lado, y, no queda más que vender lo máximo posible…” Se constata, al igual, que en el comercio popular, que es el familiar más cercano, el que apoya al conductor del puesto, y, con cierta frecuencia, quienes venden alimentos preparados, contratan a un cocinero, o ayudante de cocina, sobre todo, cuando se percibe la afluencia de público y se ha ganado una buena cantidad de clientes, pero en todos los otros casos, la ayuda mutua familiar en la jornada es decisiva, más aun, cuando el nivel de ingresos, no permite otorgar salarios, por lo menos, en el rubro del mínimo legal, que asciende a 850 soles mensuales. “ Mira, es tan familiar, el origen y evolución de nuestro autoempleo, que en lo personal, te cuento, que mi papá, taxista, se casó con mi madre, se fue a vivir en los 40, a una zona alejada de Lima, allí comenzaron, con entusiasmo y esperanza, ella, provinciana y muy trabajadora, tanto así, que comenzó a llevar“porongos” 13 de leche, por allá, por el ex Hipódromo de San Felipe, que era pura“chacra”, ayudando a una amiga distribuidora, quien al terminar su jornada, le daba medio litro de leche, para mí que era niñito y una propina, así fue ahorrando y un día mi papá, le dijo para hacer un negocito y que él estaba con un ahorrito, a lo cual, mamá, le mostró sus ahorros, causando sorpresa y hasta cierta duda en él, hasta que conoció a la persona, que ella ayudaba y comprendió, el gran esfuerzo realizado. Luego con sus mutuos ahorros, comenzó mamá a vender leche, luego café con leche, otros alimentos, mientras que mi papá se instaló en un naciente mercado de abastos para vender carne, donde después, me incorporé, para ayudarme en mis estudios, y aprendí el oficio, el cual, me precio de conocer muy bien, así es la historia de nuestra labor, así es, casi, la misma historia de todos nosotros, venimos de fuera de Lima, esperanzados y con esmero, sacrificio y con una profunda unión familiar, supimos sobrevivir, con dignidad, en una ciudad difícil y sin muchas posibilidades para nosotros”(Andrés Tupiño) Como coinciden los clientes de los vendedores de mercados, comprar es parte de su vida diaria: “Cuando se compra en el mercado, llegamos a ser como amigos, somos sus“caseros” 14 , conversamos de la familia, de los problemas diarios, nos atienden con cariño y buen humor, y tenemos la mutua confianza de tener hasta“crédito”, es decir nos dan“Fiado” 15 , por eso no voy a Metro o Plaza Vea 16 , porque, para empezar todo es más caro, nos paran pidiendo tarjeta de crédito, 12 Se denomina de manera popular y casi generalizada al trabajo, a la acción de trabajar 13 Recipientes metálicos para trasladar la leche fresca 14 Nombre popularizado que identifica al cliente preferente, constante, fiel, de un vendedor de mercado o comerciante de la vía pública 15 Sin pagar o cobrar el importe de una compraventa en el momento en que esta se realiza, dejándolo para“más adelante’ 16 Supermercados Limeños 18
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