A pesar del actual entorno político, que no es el más liviano, por cierto, existe un margen dentro del cual el Parlamento puede desempeñar un papel proactivo en la gestión de la deuda. Hay entendimiento y consenso entre todos los partidos políticos principales respecto de la gravedad de la crisis de deuda y la urgencia de abordarla. Además, el Parlamento tiene un enfoque abierto para debatir la cuestión, que abarca el análisis sobre iniciativas actuales y futuras de reducción de la deuda. Si bien puede haber diferencias de opinión sobre las herramientas que deben utilizarse, los partidos políticos siguen mostrándose receptivos y coinciden en los debates sobre el tema y en darle prioridad a la acción legislativa. En segundo lugar, el Parlamento de Pakistán sigue estando descentralizado; cada provincia tiene poder de decisión a través de su propia asamblea provincial. Esto permite a las provincias establecer sus propias políticas financieras y sus propios límites de endeudamiento de forma independiente. A diferencia de una estructura centralizada en la que el Gobierno federal impondría sus propias estrategias de deuda, las provincias no tienen que esperar a que este tome iniciativas, sino que pueden hacerlo por su cuenta. Además, las instituciones parlamentarias están libres de influencia externa, lo que les permite tomar decisiones que redundan en su propio interés. Así, la descentralización y la independencia permiten a los Parlamentos, tanto provinciales como nacionales, abordar y gestionar eficazmente sus problemas de deuda mediante el debate y la legislación. Por último, existe una condición del actual acuerdo del personal técnico del FMI sobre el desembolso de un préstamo de 3 000 millones de dólares estadounidenses(en virtud de un acuerdo standby 17 ) que amplía aún más el margen de acción del Parlamento. En concreto, de conformidad con el acuerdo, el Gobierno debe solicitar la aprobación parlamentaria para cualquier política o reforma que contemple los gastos y las decisiones fiscales que el Gobierno tenga previsto realizar(Kiani, 2024). Esta condición brinda a la Asamblea Nacional la oportunidad de utilizar su mandato para implementar reformas integrales que aborden los problemas del endeudamiento y promuevan la justicia en materia de deuda. La Asamblea puede garantizar una gestión transparente y responsable de las finanzas públicas y la deuda mediante la revisión exhaustiva y la mejora de las políticas del Gobierno antes de aprobarlas. Además, el Parlamento puede aprovechar su posición actual para supervisar de cerca el gasto y la deuda públicos a fin de evitar cualquier decisión que sea perjudicial en el largo plazo. Recomendaciones Dado el margen de maniobra del Parlamento en materia de deuda, existen diversas medidas que pueden adoptarse para garantizar un endeudamiento público responsable. Las intervenciones parlamentarias pueden dividirse en estas etapas: Reforzar la aplicación de la legislación vigente Pakistán ya cuenta con un marco para la gestión de su deuda, tanto a nivel federal(Ley FRDL de 2005) como provincial(Leyes Provinciales de Deuda y Responsabilidad Fiscal). En ambos casos, se establecen los objetivos de gestión sostenible de la deuda y de su reducción, junto con los lineamientos generales de supervisión fiscal. Además, como se ha mencionado anteriormente, la Constitución faculta al Parlamento para tener un rol de supervisión sobre el endeudamiento. Sin embargo, es necesario establecer un mecanismo de cumplimiento que impulse al Gobierno a alcanzar los objetivos fiscales y de deuda. Como punto de partida, el Parlamento puede tener una función óptima en la gestión de la deuda si refuerza las leyes existentes. Pakistán ya 17 Para más información, ver: https://www.imf.org/en/News/Articles/2023/06/30/pr23251-imf-reaches-staff-level-agreement-with-pakistan-on-aus-3-billion-stand-by-arrangement 91
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Terminar con la trampa de la deuda : opciones posibles desde las legislaciones nacionales
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