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Terminar con la trampa de la deuda : opciones posibles desde las legislaciones nacionales
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La legislación perturbará el consenso emer­gente sobre soluciones voluntarias y las ne­gociaciones en curso para mejorar el régi­men de reestructuración de deuda sobera­na, como la Mesa Redonda Mundial sobre la Deuda Soberana Ninguna de las soluciones previstas en la legis­lación es obligatoria para ningún deudor. Esto significa que no hay contradicción entre las pro­puestas y el enfoque consensuado y basado en el mercado que algunos actores privados tratan de adoptar. Por el contrario, en la medida en que este último enfoque funcione satisfactoriamente, no será necesario recurrir a las soluciones que ofrece la legislación. Sin embargo, el hecho de que existan salvaguarda fuertemente el proceso, lo acelera y facilita en los casos de enfoques vo­luntarios y establece los incentivos adecuados. Recomendaciones El poder popular importa La legislación reunió apoyo de una amplia coali­ción de sindicatos, instituciones religiosas im­portantes, grupos de desarrollo y lucha contra la pobreza, líderes de la diáspora, economistas de renombre, ministerios de Finanzas de países deudores, organizaciones medioambientales, así como redes y socios globales de deuda y altos funcionarios de Naciones Unidas(Jubilee USA, 2024). En última instancia, que un proyecto de ley se gane el apoyo de las bases y las élites de una amplia gama de grupos de interés se tradu­ce en su mayor promoción y hace que los pro­yectos de ley ganen prioridad para líderes y Go­biernos locales, es decir, las instituciones que pueden ejercer influencia para impulsarlos. El Senado del estado de Nueva York tiene 63 miembros y la Asamblea Legislativa, 150. A me ­diados de 2023, el proyecto de ley NYTIDA con ­taba con el apoyo de 49 legisladores(35 en la Asamblea y 14 en el Senado), y el proyecto de ley de la Ley Modelo con 38(26 en la Asamblea y 12 en el Senado). Dado que la Ley de Estabili ­dad de Deuda Soberana combinaba esfuerzos y circunscripciones que antes no se superponían del todo, atrajo a un número impresionante de 55 legisladores(43 en la Asamblea y 12 en el Senado). Desde una mirada más escéptica sobre la rele­vancia de la cantidad de votos para el apoyo de la ley, podría observarse que el proyecto de ley basado en la doctrina Champerty, que contaba con menos apoyo(28 legisladores en la Asam ­blea y 7 en el Senado), fue el que más avanzó. Sin embargo, es poco probable que hubiera co­brado tanto impulso si los opositores no lo hu­bieran considerado una alternativa más acepta­ble que otros proyectos de ley de mayor alcance que contaban con un gran apoyo. Comunicación de los beneficios para los países deudores, así como para la jurisdic­ción o el país que emite los bonos y el sis­tema financiero internacional Los beneficios de la legislación para los residen­tes, consumidores, trabajadores, las empresas neoyorquinas y la economía de Nueva York y Es­tados Unidos en general deben comunicarse al mismo nivel que los beneficios que aportarán en el extranjero. Si bien se trata de un consejo im­portante en general para cualquier campaña en una economía avanzada, adquiere especial rele­vancia en el caso de los legisladores estatales, como el caso de Nueva York, que suelen ocupar­se de cuestiones más locales que se relacionan más directamente con sus electores. Alineación con la política federal de EE. UU. Una peculiaridad del sistema estadounidense es que la ley aplicable que rige más del 50% de los contratos de deuda soberana no es federal, sino estatal, y que también es prerrogativa de los es­tados regular el acceso a los tribunales que se ocupan de sus casos. El Gobierno federal de Es­tados Unidos se muestra cauteloso ante cualquier declaración que pueda interpretarse como una injerencia en la esfera legislativa de los estados. Sin embargo, dada la posición de liderazgo que tiene Nueva York como centro financiero y las 121