A pesar de que el Gobierno de España es uno de los principales defensores de las políticas de igualdad de género, las narrativas antifeministas están ganando terreno entre los españoles de la Generación Z. Mediante un análisis cuantitativo original y grupos de discusión, este estudio pretende explicar por qué ocurre esto y qué se puede hacer al respecto. Este estudio forma parte de EqualiZe un proyecto en el que participan la Fundación Europea de Estudios Progresistas(FEPS, por sus siglas en inglés), la Friedrich-Ebert-Stiftung(FES) y ETERON, y que analiza. La Generación Z en España da muestras de un giro claro hacia la derecha. La evidencia indica que, en los últimos diez años, los hombres jóvenes se han desplazado de forma significativa hacia la derecha ideológica. Entre quienes ya se inclinaban hacia la derecha, este cambio también ha supuesto una radicalización del voto, ya que muchos votantes del centro derecha se han pasado a la extrema derecha. Como consecuencia, ahora son el grupo con mayor probabilidad de respaldar a fuerzas de extrema derecha. Esta tendencia también se refleja en sus marcadas actitudes antifeministas. No obstante, este cambio no se limita a los hombres jóvenes. Aunque las mujeres jóvenes partían inicialmente de posiciones más progresistas, entre 2022 y 2023 también ha empezado a observarse entre ellas un giro hacia la derecha. En su caso, se manifiesta tanto en un desplazamiento ideológico general hacia la derecha como en una moderación del voto entre quienes se sitúan en la izquierda, con un apoyo que se desplaza de los partidos de extrema izquierda a los de centroizquierda. Al mismo tiempo, las mujeres jóvenes también han mostrado un declive en su identificación con el feminismo. Dicho esto, la mayoría de los jóvenes siguen sin ser de derechas. Las mujeres jóvenes siguen siendo el grupo que más apoya la igualdad de género, y los hombres jóvenes suelen tener opiniones menos sexistas que los hombres de más edad. Esto hace que la relación de los jóvenes con la igualdad de género resulte un tanto paradójica: si bien se muestran menos sexistas, también son más propensos a rechazar el feminismo. Aunque los medios suelen centrarse en las diferencias de género, este estudio pone el foco en lo que todos los jóvenes tienen en común: llegar a la edad adulta en un contexto de aumento del coste de la vida, inseguridad de la vivienda, incertidumbre laboral, inestabilidad geopolítica y profundos cambios en las relaciones de género. Este informe sostiene que el giro hacia la derecha puede explicarse en gran medida por dos factores interrelacionados. La primera es la fuerte influencia de las formas neoliberales e individualistas de feminismo entre las generaciones más jóvenes. En los grupos focales, los jóvenes tendían a definir la igualdad de género principalmente como la ausencia de restricciones a la libertad de las mujeres, más que como igualdad de resultados. Muchos participantes también consideraban que la igualdad de género entre los jóvenes ya se había alcanzado o estaba muy cerca de lograrse. Las ideas meritocráticas estaban muy extendidas, y las mujeres jóvenes a menudo expresaban confianza en su capacidad para superar el sexismo y triunfar profesionalmente mediante sus propios esfuerzos. Los hombres jóvenes, por su parte, no se consideraban generalmente en desventaja respecto a las mujeres, pero muchos criticaban las leyes de género, argumentando que estas conceden a las mujeres ventajas injustas. 8 EqualiZe
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Menos machista, más antifeminista : la paradoja de la juventud española
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