género ideológica en sus propias vidas, creían que las generaciones más jóvenes sí la estaban sufriendo. En resumen, las quejas de los hombres hacia las mujeres no resultaron especialmente evidentes en los grupos focales. Solo un hombre lo expresó, mientras que el resto de participantes masculinos, incluso los de extrema derecha, lo negaron de forma explícita. Las quejas se referían a casos concretos de trato diferenciado(cuotas de género) y al feminismo político. En cierta medida, estos datos contrastan con las interpretaciones que hacen hincapié en la pérdida de los privilegios masculinos, el creciente sexismo de los jóvenes o la competencia en el mercado laboral por parte de las jóvenes, cada vez más formadas. 99 En lo que respecta a las cuotas, hubo un rechazo generalizado hacia esas políticas. Los hombres de derecha fueron los que más se opusieron, alegando que las cuotas socavaban el mérito, perjudicaban injustamente a los hombres y denigraban a las mujeres al tratarlas como si fueran menos capaces. 102 Uno de ellos argumentó:«Creo que[las cuotas de género] son un error. No se basan en los méritos; tratan a las mujeres como una minoría que necesita ayuda, cuando en realidad lo importante debería ser contratar en función de la capacidad, independientemente del género»(Rubén, hombre, 25 años, Vox, agente comercial, grupo solo de hombres). 103 Algunos hombres de izquierda las defendieron en determinados casos, como en el de los exámenes físicos para la policía. 104 Una posible explicación es que los efectos de la deseabilidad social impiden a los hombres expresar esas formas más explícitas de sexismo contra las mujeres y que criticar algunas leyes clave en materia de género les permitió expresar su frustración. Dado que admitir que están saliendo perdiendo en el mercado de las citas o en el laboral sería vergonzoso, es en el feminismo político donde pueden expresarse estas críticas. 100 Otra explicación complementaria es que las concepciones neoliberales e individualistas de la igualdad de género están muy presentes entre los hombres. Los jóvenes considerarían a las jóvenes como iguales en el mercado laboral y en el ámbito de las relaciones sentimentales; por lo tanto, para los jóvenes de derechas, las políticas de discriminación positiva violarían los principios meritocráticos en una situación en la que no son necesarias. 2.5 En contra de las cuotas de género Al hablar de políticas de género, la atención se centró de manera abrumadora en dos políticas que se consideraban negativas. Aunque se mencionaron de pasada otras políticas de género en términos más positivos(a modo de ejemplo, la equiparación del permiso de paternidad con el de maternidad), estas apenas recibieron atención en comparación con las cuotas de género y las leyes en materia de violencia de género. 101 Sin embargo, las cuotas también fueron objeto de críticas por parte de muchas mujeres, quienes argumentaban que para los puestos más altos se debía elegir a las personas más capacitadas, independientemente de su género:«Al final, lo que importa es que quien esté cualificado sea quien lidere. No importa si son hombres o mujeres»(Claudia, mujer, 29 años, Sumar, lingüista, grupo mixto). 105 Esto podría explicarse por la postura feminista neoliberal que se hizo muy patente entre las participantes mujeres. 106 Algunos participantes, tanto hombres como mujeres, de tendencia más izquierdista defendieron las cuotas porque potencian el mérito, dado que a veces las mujeres no son seleccionadas debido a la discriminación de género. Sin embargo, este argumento no fue ampliamente aceptado por el resto de participantes, tanto de izquierda como de derecha. Nadie defendió la política basándose en conseguir una mayor representación de las mujeres en puestos de responsabilidad; el ideal meritocrático era claramente predominante entre todos los participantes. El segundo tema debatido fue la violencia de género, respecto a la cual todos los participantes, tanto mujeres como hombres, compartían la sensación generalizada de que los autores de delitos sexuales gozaban de impunidad. 107 Algunas participantes mujeres relataron historias personales, 108 mencionaron el temor a no ser escuchadas por los jueces y los agentes de policía, 109 y recordaron las recientes consecuencias de la ley española contra la violencia de género, en virtud de la 38 EqualiZe
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Menos machista, más antifeminista : la paradoja de la juventud española
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