3.1 Resultados principales Los análisis cuantitativos y cualitativos han puesto de manifiesto que, si bien existen diferencias de actitud en función del género—las mujeres jóvenes se muestran ligeramente más progresistas en algunas cuestiones sociales y económicas—, las mayores diferencias se observan en las actitudes de género. Sin embargo, incluso en este ámbito, tanto los análisis cuantitativos como los cualitativos revelaron que estas diferencias no eran especialmente grandes. Además, son ambos sexos los que se están volviendo más conservadores y los que están dejando de identificarse con el feminismo. Probablemente, lo que está ocurriendo entre la juventud española tenga menos que ver con las diferencias de género y más con lo que los jóvenes tienen en común: una profunda desconfianza hacia los políticos y la clase política; una preocupación generalizada por la precariedad económica y la vivienda; y la fuerte presencia de formas neoliberales e individualistas de feminismo. Aunque todos los participantes se mostraron a favor de la igualdad de género—y, en general, la asociaron con el feminismo—, el apoyo al feminismo como concepto fue más dispar, observándose con mayor intensidad entre las mujeres jóvenes. El feminismo también se relacionaba con frecuencia con la esfera política. En consecuencia, y en el contexto español de la desconfianza generalizada de los jóvenes hacia la política, el feminismo como concepto solía percibirse como un tema polarizador y conflictivo, incluso por parte de algunos de sus partidarios. Esto llevó a muchos participantes a distinguir entre el feminismo«real» y el feminismo«actual». Además, la mayoría de los participantes sostuvieron que, entre los jóvenes, la igualdad de género—salvo en lo que respecta a la violencia de género— ya se había alcanzado, sobre todo en el ámbito laboral. La comprensión de la igualdad de género como ausencia de restricciones a la libertad individual iba acompañada de una fuerte creencia en el mérito individual y de una falta de confianza en la acción política. Esta combinación solía dar lugar a opiniones negativas sobre las cuotas de género. La imagen que se desprende es que los ciudadanos esperan muy poco de la política feminista. No es que rechacen el feminismo de plano, ni que sean antifeministas acérrimos, sino que sencillamente no confían en el feminismo político. A medida que los jóvenes se alejan de la movilización feminista colectiva, recurren a formas más individualizadas de feminismo, como el feminismo neoliberal o el feminismo girlboss. Aunque las opiniones sobre el género son extremadamente variadas y complejas, se observó que los tópicos y argumentos feministas de carácter neoliberal, meritocrático o relacionados con el movimiento girlboss eran bastante frecuentes en ambos sexos. 3.2 Los peligros del feminismo neoliberal La fuerte presencia del feminismo neoliberal es motivo de preocupación por muchas razones. En primer lugar, es más insensible a las desigualdades estructurales que otras corrientes del feminismo. En términos de representación, el feminismo girlboss se centra en la presencia de las mujeres en la cúspide de la política, la empresa y otros ámbitos; sin embargo, se preocupa menos por la paridad de género a nivel organizativo o social. En cuanto a las causas de la desigualdad de género, este tipo de feminismo también es menos capaz de criticar el patriarcado. Se centra principalmente en criticar las barreras explícitas que impiden el avance de las mujeres; sin embargo, dado su énfasis en la libertad y la elección individual, no es capaz de criticar los estereotipos, valores y normas patriarcales implícitos EqualiZe 41
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Menos machista, más antifeminista : la paradoja de la juventud española
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