http://www.fesnica.org.ni aduanera, cuando no se estuvo prevista la adaptación de los tratados al modelo de unión aduanera a seguir. La lección que aún no ha sido practicada por los países de la región es la de reconocer, con un profundo criterio, que la política comercial y la integración a la economía mundial caminan sobre tecnología de punta, costos de transporte menores, comunicación y derechos modernizantes, de los cuales nuestros países no disponen. Los procesos de negociación comercial en los que ha participado Centroamérica, y particularmente Nicaragua, han estado fuertemente lidereados por una institución que ha sido, según el país; el Ministerio de Comercio Exterior, el de Economía o el de Relaciones Exteriores, con la participación y apoyo de otras oficinas de gobierno. No obstante, la coordinación con otras instituciones no ha sido tan efectiva, por ejemplo, con los Ministerios de Agricultura. En ocasiones, las divergencias de criterio a lo interno de los gobiernos son tan evidentes, que se constituyen en una fisura significativa para la puesta en marcha del acuerdo cuando este es ratificado. Ciertamente, la negociación de TLC tipo TLCAN ha impuesto grandes demandas en términos de fortalecimiento de la capacidad institucional de los países, por la cobertura y complejidad de los temas que son objeto de negociación, no sólo desde la perspectiva de mayores necesidades de coordinación, sino también desde el punto de vista de la estrecha coordinación que es necesario mantener con otras oficinas de gobierno, y que, con frecuencia, no comprenden bien el alcance de las negociaciones. Los expertos y la experiencia señalan que uno de los aspectos más importantes en la implementación de un acuerdo comercial, es el establecimiento de los canales adecuados de comunicación y coordinación entre el sector público y el sector privado. No obstante, esto parece ser el punto más débil en esta interrelación de intereses en Centroamérica. Aunque en Nicaragua las relaciones entre el sector privado y el gobierno son en general buenas, las instancias y los mecanismos que sirven de base estructural para la administración del tratado no son los más eficientes y, en algunos, casos inoperantes. La participación del sector privado es importante, pero en todos los casos, la relación con el sector privado parece centrarse en el sector productivo con mayor poder político y organizado gremialmente, y se descuida la consulta a otros sectores de la sociedad como son los consumidores y los gremios laborales. 3.4 Lecciones aprendidas El proceso de negociación comercial internacional para Nicaragua y la región aumenta en complejidad, y es previsible que esta tendencia se afirme hasta más allá del año 2005. Esta enunciación se basa en los dinámicos cambios del marco normativo de Nicaragua dentro del MCCA y el estado de las negociaciones con Chile, Panamá, EE. UU., Canadá y el ALCA. Los resultados de esta dinámica derivarán en modificaciones trascendentes, que impactarán sobre el resultado previsto de las negociaciones, lo que hace imprescindible planificar estratégicamente las acciones gubernamentales con el apoyo del sector empresarial y de la sociedad civil para evaluar anticipadamente las consecuencias. Esta planificación debe considerar la situación de las actuales plataformas logísticas y los ajustes que deben introducirse en las operaciones actuales y proyectadas del sector productivo nacional. Algunas negociaciones que debe afrontar nuestro país son: 34
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ALCA y tratados de libre comercio : oportunidades y retos para la integración Centroamericana
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