http://www.fesnica.org.ni En la búsqueda de preservar el equilibrio macroeconómico alcanzado con mucho esfuerzo y limitaciones, los países de la región han venido utilizando la política cambiaria como el principal instrumento de ventaja competitiva externa que, de forma artificial, es lograda a través de tasas de devaluación de sus monedas. Algunos países, como Costa Rica y El Salvador, se están moviendo hacia un ambiente de promoción de las exportaciones a través de la creación de condiciones de eficiencia sistémica y lo han hecho con relativo éxito, el que se ha reflejado en mejorías de la posición de sus finanzas internacionales. Sin duda, los gobiernos conocen y apuntan sus objetivos sobre un crecimiento estable de las exportaciones, las que dependen del avance sostenido de la productividad de los productores directos, en lo cual inciden políticas en favor de la difusión y adaptación tecnológica. Pero, también son piezas importantes de la competitividad externa el nivel de eficiencia de la infraestructura de exportación(sistemas de transporte, puertos, sistemas de almacenamiento, entre otros), el desarrollo de las complementariedades entre las empresas exportadoras y las cadenas productivas de las cuales forman parte, y la eliminación de trabas, en especial la simplificación de los trámites. Todos estos obstáculos visibles son objeto de atención y están siendo resueltos con muchas limitaciones financieras, ya que para los países de la región no existe suficiente impulso para la creación de una banca de inversión u otras entidades privadas especializadas en la canalización de capital de riesgo hacia empresas o actividades nuevas destinadas a diversificar la base exportadora. Aunque las nuevas reglas de la Organización Mundial del Comercio restringen la mayoría de los subsidios a la exportación, aún existen márgenes que permiten diseñar programas con contenidos de subsidio, pero los recursos son inexistentes en algunos países y muy limitados en otros. En particular, la OMC permite el uso de subsidios horizontales(no específicos a actividades propiamente exportadoras). También se autorizan los subsidios a proyectos de desarrollo tecnológico que cubran hasta el 75% de sus costos. Queda espacio también para algunos subsidios directos bajo el resguardo de la llamada cláusula de minimis. 5.1 Política monetaria de Nicaragua Nicaragua presenta un marco de política monetaria frágil. La defensa del tipo de cambio real y la sostenibilidad de la posición financiera internacional ha ubicado al sector monetario en una posición muy delicada y a la vez inefectiva para contribuir, de forma inmediata, al proceso de recuperación y de los sectores productivos. Las operaciones de mercado abierto y la instrumentalización de la tasa de interés han sido utilizadas en extremo en la búsqueda de la estabilidad macroeconómica. En materia de política cambiaria, desde 199l se utiliza el tipo de cambio nominal frente al dólar como ancla para eliminar las presiones inflacionarias. Debido a la sobre valuación del tipo de cambiario real observado en los dos primeros años de funcionamiento del nuevo sistema, en 1993 se realizó una devaluación adicional de 20% del tipo nominal y se implantó un régimen de deslizamiento regulado. La depreciación del tipo de cambio fue inferior al 10% en 1994 y se mantuvo en torno al 12% anual entre 1995 y 1998. En julio de 1999, el deslizamiento se redujo a 9% y en noviembre del mismo año a 6%, con lo cual la depreciación cambiaria descendió a 11% anual. Esto se hizo porque, a juicio de las autoridades monetarias, el ritmo anterior de deslizamiento había perdido efectividad para mejorar la posición competitiva externa, mientras que propiciaba la indización inflacionaria de los precios internos. 73
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ALCA y tratados de libre comercio : oportunidades y retos para la integración Centroamericana
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