para compartir información y acordar posiciones conjuntas. Las exportaciones de productos agropecuarios del MERCOSUR a los otros países que integran el ALCA representan alrededor del 15% de las exportaciones totales del MERCOSUR. La gran mayoría de este comercio es con los países del NAFTA. Se considera que las posibilidades de incremento de las exportaciones agrícolas a este bloque de países son limitadas, ya que aunque existen condiciones de complementación de las exportaciones agrícolas entre EEUU y Canadá con los países del MERCOSUR, el caso de México es bastante diferente. Las exportaciones e importaciones de este país se han incrementado fuertemente y su estructura de producción agrícola es bastante complementaria con la del MERCOSUR. México es un importador neto de cereales, aceites vegetales, lácteos, vinos y carne vacuna y es un exportador neto de frutas, hortalizas y bebidas. En síntesis, en torno al sector agropecuario la integración podría facilitar entre otras cosas: a) un mejor aprovechamiento de los recurso naturales comunes; b) el desarrollo tecnológico compartido; c) un posicionamiento común en los foros internacionales logrando así mayor capacidad de negociación; d) una ampliación de mercados facilitando inversiones extranjeras y la integración vertical, tanto de empresas del MERCOSUR como de terceros países; e) desarrollo de la infraestructura física como factor relevante de competitividad hacia el resto del mundo. Esta visión amplia y de largo plazo requiere de mecanismos institucionales que evalúen opciones y construyan caminos de cooperación y complementación y voluntad política en los países para construir un futuro común. Desarrollo de instrumentos financieros regionales Tal como lo hace la Unión Europea, el financiamiento a actividades de vinculación del aparato tecnológico de soporte con las empresas, en situación en donde existen claras fallas de mercado, constituye una forma moderna políticas de competitividad Siguiendo la experiencia de la UE tales apoyos, admitidos por la OMC, pueden ser agrupados en dos categorías: apoyo a la competitividad de las empresas y promoción del desarrollo científico y tecnológico. En el primer grupo pueden ser admitidos como programas regionales de calidad y productividad; programas regionales de calificación de abastecedores; programas regionales de articulación/fortalecimiento de clusters competitivos en la región y programas regionales de capacitación de recursos humanos. En el segundo grupo se podrían implementar redes regionales de C&T; programas regionales públicos/privados en P&D y programas de difusión regional de las innovaciones. Los fondos deberían ser utilizados para promover acciones que aumenten la competititividad de las empresas en sus respectivas países pero también aquellas, independientemente de su ubicación puedan contribuir a aumentar la competitividad regional. 32
Druckschrift
Uruguay en la región y en el mundo : conceptos, estrategias y desafıós
Entstehung
Einzelbild herunterladen
verfügbare Breiten