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El juego mundial por cuellos y puños : la finalización del acuerdo sobre los textiles y el verstido (ATV) agrava las divisiones sociales
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El ITCB participó en la Ronda Uruguay y en las negocia­ciones sobre la integración al GATT del comercio de los textiles y el vestido. Para los países industrializados fue un momento ideal para liberalizar el comercio de los tex­tiles y el vestido, ya que tenían interés en la liberaliza­ción del sector de los servicios y la protección de la «propiedad intelectual», y estaban dispuestos a hacer concesiones para lograrlo. Dieron su consentimiento a los países en desarrollo para finalizar el AMF y otorga­ron concesiones en el sector agrícola como para«en­dulzarlos». A cambio tenían que aceptar el paquete com­pleto negociado en la Ronda Uruguay que condujo, en 1995, a la fundación de la Organización Mundial del Co­mercio(OMC). Podría decirse que con la transformación de los países industrializados clásicos en sociedades de servicios, su interés en ampliar la liberalización del GATT para abarcar los servicios fue mayor que en aumentar la protección de sus propias industrias de los textiles y el vestido –en especial porque, a lo largo de décadas de competencia internacional, éstas habían perdido impor­tancia en términos de política de empleo 10 . Los países en desarrollo, por lo tanto, aceptaron la am­pliación del carácter de mercancías de forma que abar­cara los servicios y la propiedad intelectual, así como la liberalización progresiva de esos«sectores comercia­les» dentro del marco de la OMC, y con el Acuerdo so­bre los Textiles y el Vestido(ATV) adquirieron un instru­mento que, a lo largo de un período de diez años debía integrar el ATV al«nuevo» GATT de 1995. Consideran­do las oportunidades de crecimiento y las ganancias que los nuevos mercados productores prometían a los países industrializados y a sus industrias, la«ruina» de la industria textil y del vestido en los países industrializados pareció ser un precio aceptable a pagar para quienes lideraban las negociaciones. El hecho de que la Ronda Uruguay demorara tantos años en llegar a una conclusión se debió en parte a la dificultad para encontrar fórmulas de conciliación en el sector de los textiles y el vestido. El Acuerdo sobre textiles y vestidos: una cuenta regresiva integrada A diferencia de todos los demás acuerdos que fueron negociados durante la Ronda Uruguay y que tienden a prolongarse de manera indefinida como resultado del compromiso de aumentar continuamente la liberalización, el ATV tiene una fecha predeterminada y exacta de fina­lización: el 31 de diciembre del 2004. En ese momento, con la culminación delinstrumento de transición-el ATV-, los 40 años de intentos de regular el comercio de los textiles y de la vestimenta a escala multilateral llega­rán a su fin. Los países industrializados habían negocia­do un período de eliminación progresiva de diez años para esos«intentos», en el curso del cual debía haber un desmantelamiento progresivo de las cuotas. Lo nue­vo fue la fijación universal de cuotas, que debían ser cumplidas por los países importadores, mientras que el AMF era responsable únicamente del marco multilateral para las cuotas negociadas bilateralmente, así como el establecimiento de objetivos más claros que, al final del período de diez años, debían traer consigo el final de las cuotas restrictivas del comercio de los textiles y de la vestimenta. «La lucha por el Acuerdo Multifibras» «Necesitamos una oportunidad más justa» fue la consigna utilizada por los trabajadores de la industria de los textiles y el vestido en la década de 1970, en lucha para proteger los puestos de trabajo frente a la amenaza plan­teada por las importaciones baratas, especial­mente las provenientes del Lejano Oriente. Creían que el Acuerdo Multifibras era un com­ponente fundamental de su protección. Jun­to con sus colegas europeos, exigieron una reducción de la tasa de crecimiento anual otorgada a países exportadores en el Acuer­do Multifibras. Eso solo, en opinión de sindi­catos europeos, garantizaría la preservación de trabajos en Europa. Para añadir peso a sus demandas, en 1980 los sindicatos euro­peos textiles y de prendas de vestir unieron fuerzas en una única acción: el 2 de diciem­bre de 1980, todas las máquinas de la indus­tria de los textiles y el vestido de todos los países que en ese entonces eran miembros de la Comunidad Europea se detuvieron du­rante una hora. Los trabajadores entraron en huelga unidos para luchar por la protección de sus puestos de trabajo a través de un Acuerdo Multifibras mejorado. (GTB 1991) Las reglamentaciones centrales del ATV son 11 : 1. Se aplica a todos los hilados, telas, productos texti­les y prendas de vestir y abarca todos los produc­tos que dentro del marco del AMF estuvieran suje­tos a cuotas al menos por un país importador 12 . La vasta gama de productos está enumerada en detalle en el Anexo del ATV, con 14 categorías principales que a su vez tienen un total de 795 subcategorías. 13