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El juego mundial por cuellos y puños : la finalización del acuerdo sobre los textiles y el verstido (ATV) agrava las divisiones sociales
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Mejor acceso al mercado Junto a la discusión sobre la prórroga del sistema de cuo­tas, muchas voces reclaman mejor acceso al mercado: En la Declaración del Foro de Solidaridad Internacional de Dhaka, de agosto del 2003, se establece que todos los PMA(Países Menos Adelantados) deberían recibir acceso libre de impuestos y libre de cuotas a los mercados de los países industrializados –con normas de origen que forta­lezcan sus industrias. Orientar el sistema mundial de co­mercio hacia el objetivo del desarrollo sustentable, según la Declaración de Dhaka, sólo sería posible si a los países más pobres se les garantizara la protección de sus políticas nacionales así como un mejor acceso al mercado. El Director del Centro para el Diálogo Político de Dhaka, Bhattacharyia, pidió acceso libre de impuestos y libre de cuotas para todos los productos procedentes de PMA a todos los Estados miembros de la OMC. Dentro de la Ronda para el Desarrollo de Doha–OMC, Indonesia defiende la reducción de los aranceles sobre los textiles, a efectos de mitigar los impactos de la exclusión de Indonesia de acuerdos comerciales preferenciales. Los paí­ses en desarrollo han propuesto una moratoria de 5 años sobre medidas antidumping desde comienzos del 2005. La Comisión Mundial de la OIT sobre la Dimensión So­cial de la Globalización, en su informe de febrero del 2004, propuso que los derechos de los PMA se ampliaran e incorporaran en el Trato Especial y Diferenciado estipula­do por las reglamentaciones de la OMC, así como la nue­va orientación de las normas de origen a efectos de bene­ficiar el desarrollo nacional de Países del Tercer Mundo. Creciente competitividad Independientemente de si la industria de los textiles y del vestido continúa siendo regulada o es liberalizada, y en todo caso, de a quién favorece eso, se oyen reclamos de un aumento de la competitividad en cada industria nacional de los textiles y el vestido. Llevados por la«puesta al día» relativamente exitosa de países anteriormente en desarrollo tales como Corea del Sur o Taiwán, actualmente los gobiernos e industrias de países de todo el mundo involucrados en la producción de textiles y vestimenta, cuentan con una creciente competitividad. Tienen la esperanza de que eso les permitirá soportar el aumento de la competencia cuando finalice el ATV. Esto ha quedado demostrado en los diversos ejemplos de países que hemos dado en esta publicación. Países industrializados tales como Alemania también están ace­lerando el desarrollo tecnológico de sus industrias texti­les y de la vestimenta. Una forma importante de aumentar la competitividad, que también ahora está siendo considerada por los paí­ses industrializados(véase la discusión sobre una«zona económica especial de Alemania Oriental»), es a través de las«Zonas Francas de Exportación», a pesar de sus demostrados déficits y riesgos estructurales. Los go­biernos de todo el mundo cuentan con esta solución, con la esperanza de pertenecer a los pocos ganadores de esta tendencia en el desarrollo. Por un lado suele pasarse por alto que el éxito de Corea del Sur o Taiwán se basa en gran medida en el hecho de que sus gobiernos, contrarios a la fórmula neoliberal orientada al mercado mundial, pudieron impulsar un só­lido componente nacional en sus políticas económicas. Por lo tanto aseguraron que las«Zonas Francas de Ex­portación», a través de suministros, programas de califi­cación para empleados, etc., estuvieran vinculadas a la economía nacional. El panorama actualmente, sin em­bargo, es enteramente diferente para la vasta mayoría de los trabajadores de las ahora más de 3.000«zonas fran­cas de exportación» en todo el mundo, en las cuales los Conclusión: En vista de que los aranceles para los textiles y el vestido en los países industrializados están entre los más altos del mundo y de que las medidas antidumping ya constituyen un instrumento que viene siendo utilizado con preferencia por los países industrializados, esas propuestas para proteger la participación en el mercado de pequeños proveedores son todas sensatas. Pero esas propuestas no alcanzan para remediar el deterioro estructural del comercio de los textiles. El mejor acceso al mercado en las naciones industrializadas mantiene o mejora las exportaciones de muchos países en desarrollo, pero no contribuye directamente a mejorar las condiciones laborales. Ya que si los ahorros procedentes de aranceles más bajos son consumidos por un aumento de los costos laborales, la tan buscada«competitividad», por supuesto, decae. Las propues­tas de reforma del sistema mundial de comercio deben, por lo tanto, vincularse a una serie de medidas en todos los niveles, como se resume a continuación. 53