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Hacia la agenda XXI de la Ciudad de México : propuesta del Gobierno del Distrito Federal
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sobre el SC viven en 47 poblados rurales y representan el 17.2% de la población total del DF. La relación entre el mundo urbano y el mundo rural es desequilibrada, ya que el primero goza de servicios y privilegios, en detrimento del segundo. Aún cuando los recursos naturales del suelo de conservación no abastecen en su totalidad las necesidades de la entidad, los servicios ambientales que le brindan son indispensables para su supervivencia: la infiltración del agua a los acuíferos, de los cuales se abastece la ciudad, la retención de partículas suspendidas, la captación o fijación de carbono, producción de oxígeno (servir depulmón), regulación del clima, estabilidad de los suelos y protección de la erosión hídrica y eólica, evitando así los azolves en las partes bajas; la producción de productos medicinales y alimenticios, las bellezas escénicas y los lugares propicios para la recreación y el encuentro con la naturaleza entre otros. Estos incalculables beneficios y el papel que juegan los pueblos rurales en el cuidado de las áreas naturales, son ignorados o subvalorados, y hasta cierto punto menospreciados por los habitantes de la zona urbana, lo que los lleva a tener una visión equívoca de las áreas naturales, al considerar que son un regalo de la naturaleza y se cuidan solas. Por eso, impulsar el desarrollo rural equitativo y sustentable es conveniente, no sólo como un reconocimiento a los núcleos agrarios, sujetos protagónicos del desarrollo, sino también como una necesidad para la supervivencia de la ciudad. Ciudad vulnerable y crecimiento urbano incontrolado Hasta antes de 1987, la zona rural estaba considerada como una reserva territorial para el desarrollo urbano y se manejó sin tomar en cuenta aspectos ecológicos y ambientales. La falta de una planeación estratégica en el pasado, que trascendiera las diversas administraciones, aunada a la descoordinación entre los diferentes niveles de gobierno, ha facilitado el deterioro de las áreas naturales, aumentando la vulnerabilidad ambiental de la ciudad de México y de toda la cuenca. El avance desordenado y sin control de la urbanización y de los asentamientos humanos irregulares constituye sin lugar a dudas la amenaza más constante de las áreas naturales. Lo anterior plantea el reto a los sectores gubernamental, social y empresarial, de resolver el problema de la creación de espacios y programas de vivienda que no afecten dichas áreas. El crecimiento urbano también ha sido a costa de las áreas verdes urbanas, afectándolas en su extensión y en su funcionamiento. Ausencia de cultura ambiental La falta de formación e información de la población tanto urbana como rural, en temas ambientales, ha generado un deslinde de responsabilidades de ésta con respecto al origen y causa de los problemas. La percepción generalizada es que la solución de estos problemas es responsabilidad única y exclusiva del gobierno. 4.2 Áreas naturales y actividades agropecuarias y forestales en el SC El SC se extiende al sur por la Sierra de las Cruces, la Sierra del Ajusco y la Sierra del Chichinautzin; al oriente, por la Sierra de Santa Catarina, las planicies lacustres de Xochimilco-Tláhuac y el Cerro de la Estrella. Por otro lado, la porción del SC ubicada al norte se distribuye en la Sierra de Guadalupe y el Cerro del Tepeyac. 56