problema, OCDE Watch recomienda, entre otras cosas, lo siguiente: Deberían aprobarse mecanismos de responsabilidad tales como sanciones, un mecanismo de revisión de pares mejorado, y examen parlamentario del desempeño del Punto Nacional de Contacto. Deberían adoptarse medidas para fortalecer el alcance de las Líneas Directrices, particularmente con relación a los casos relacionados con el gobierno y las responsabilidades de la cadena de suministros de las empresas. Por último, el examen de las reclamaciones debería estar en manos de un juez o del ombudsman, que son independientes del gobierno, y con poderes y recursos para investigar los casos, sopesar las pruebas, llegar a conclusiones y, cuando sea necesario, imponer sanciones.(OECD Watch 2005). 6.2 El Pacto Global de la ONU En el Foro Económico Mundial realizado en Davos en enero de 1999, el Secretario General de la ONU, Kofi Annan, propuso una nueva iniciativa de apoyo a las actividades comerciales responsables y a los valores universales, con el nombre de«Pacto Global». Se trata de una iniciativa conjunta de destacados representantes empresariales, sindicales y de la sociedad civil. Sus principios se refieren a la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Declaración de la OIT relativa a los Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo, y los Principios de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo. Hasta ahora, aproximadamente 2.000 empresas multinacionales como Nike, DaimlerChrysler, Royal Dutch/Shell Group, Unilever, Rio Tinto, Deutsche Bank, Bayer y asociaciones comerciales como la Cámara Internacional de Comercio, se han plegado públicamente a apoyar el Pacto Global. Organizaciones sindicales como CIOSL y ONGs tales como Amnistía Internacional también son miembros del Pacto Global. El Pacto Global exige a las compañías la publicación de informes anuales y la exhibición en sus páginas Web de ejemplos específicos de avances en la puesta en práctica de los principios del Pacto Global. También permite a las ONGs denunciar públicamente a las compañías involucradas. Aun cuando pueda resultar una plataforma de diálogo útil, el Pacto Global ha provocado duras críticas por parte de quienes lucharon durante tantos años por promover formas más eficaces de mejorar la situación de los derechos humanos en las fábricas filiales y proveedoras de las empresas transnacionales. Los malos antecedentes en materia de respeto de los derechos humanos y laborales de algunos de los signatarios, como Nike, Shell y Bayer, han sido denunciados públicamente una y otra vez. El Pacto Global es un acuerdo no vinculante que carece de un mecanismo coercitivo para exigir su cumplimiento. Por lo tanto, es dudoso que la información proporcionada por quienes más sufren las violaciones a los derechos humanos en toda la cadena de producción de las compañías en cuestión reciba una atención adecuada. 6.3 La política de la UE en materia de Responsabilidad Social de las Empresas El 31 de mayo de 2002, en una segunda iniciativa importante sobre códigos de conducta, el Parlamento Europeo votó por una nueva legislación que exige a las compañías informar públicamente cada año su desempeño social y ambiental, como una forma de que los miembros de la Junta se hagan personalmente responsables de esas prácticas, y para establecer una jurisdicción legal contra los abusos de compañías europeas en los países en desarrollo. Sin embargo, en su respuesta al voto del Parlamento publicada en julio de 2002, la Comisión Europea rechazó firmemente un criterio que reglamentara la responsabilidad social de las empresas poniendo énfasis en la naturaleza voluntaria de la misma. El Libro Blanco de la Comisión rechaza los informes sociales y ambientales obligatorios, el etiquetado social obligatorio de los productos y cualquier reglamentación que exija que los fondos de pensión de los Estados miembro den a conocer algún tipo de políticas de inversión socialmente responsables. La Comisión de la Unión Europea pone énfasis en su función de ayudar a promover técnicas de gestión de la responsabilidad social de las empresas, elaborar medios de compartir las mejores prácticas e introducir una dimensión ética a sus propias políticas de contratación. Se creó un«Foro de Intereses Múltiples sobre Responsabilidad Social de las Empresas» integrado por 40 representantes de empresas, sindicatos, grupos de consumidores y ONGs para estudiar las recomendaciones del Libro Blanco. En junio de 2004, este foro publicó su informe final que incluye propuestas de iniciativas y recomendaciones que en general consisten en la promoción de medidas de responsabilidad social de las empresas en el campo de 51
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Herramienta de las trabajadoras o truco publicitario? : Una guıá para los códigos de prácticas laborales internacionales
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