Si bien la percepción de las deficiencias del funcionamiento estatal a nivel departamental eran, desde tiempo atrás, ampliamente compartidas por todos los sectores político-partidarios, las propuestas de modificación no siempre coincidían. Es que nada es aséptico. Desde una perspectiva neoliberal y de derecha, el camino para adecuar la actividad estatal a los tiempos modernos pasa por reducir el tamaño del Estado, limitando sus funciones y responsabilidades y, en todo lo posible, dejar en manos del mercado—esto es de los privados— la asignación de los recursos y la prestación de los servicios. En definitiva, un Estado prescindente o privatizado. Desde una perspectiva de izquierda, la modernización del Estado en todos sus niveles, pasa por asumir las responsabilidades y desarrollarlas en un contexto de transparencia de las decisiones ante la población, así como de la generación de ámbitos de información y de control por los vecinos sobre los cursos de acción. Las propuestas de reforma del Estado, que implican el nivel nacional y el nivel departamental, desde la izquierda, suponen la concepción de un Estado activo, mejor aún, de un Estado proactivo que, en lo posible, tenga la iniciativa y el liderazgo de las acciones, para poder alcanzar un cambio concreto en la realidad cotidiana de la gente, tal como lo puntualizaba en Paysandú el Intendente Giachetto: @..........&,,,,,,... .. . . + ...,,....,, «Los objetivos que nos trazamos, pasaban por el desafío de esa transparencia[…] porque si había un elemento común en que todos[los ocho Intendentes FA] coincidíamos es que había que manejar el Estado de una manera diferente[…].» 3 En otro aspecto, además, los gobiernos departamentales, como consecuencia de la prescindencia—premeditada o no— del Estado central, vienen asumiendo en las últimas décadas nuevas funciones, de hecho o de derecho. Sea por demandas de la sociedad, por sensibilidad individual de los mandatarios o sea, incluso, por mera conveniencia electoralista, ninguno de los Intendentes del país puede desvincularse de diversos temas que, estrictamente hablando, son competencia del gobierno nacional(estado de los edificios de enseñanza o de prestación de salud, situaciones de emergencia o de necesidad). Dificultades El logro de estos objetivos no está exento de dificultades. Por lo pronto debe señalarse la inercia de funcionamiento de la estructura burocrática 3 Ídem anterior. ................. . ..,,, ] –––...–––‘»––@ +–––
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Señas de identidad : de los gobiernos departamentales frenteamplistas
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