En la primera parte del documento se encontraban las medidas destinadas al perfeccionamiento de la zona de libre comercio y la unión aduanera(supresión del doble cobro del arancel externo común, eliminación de regímenes especiales de importación nacionales, etc.). Asimismo, se proponía promover la integración productiva, disminuir progresivamente el uso de incentivos que generaban distorsiones en la asignación de los recursos y las condiciones de la competencia, mejorar la competitividad de los socios menores y de las regiones menos desarrolladas y perfeccionar la coordinación en negociaciones externas conjuntas. En la segunda parte se proponía, entre otras cosas: impulsar la ampliación de la participación de la sociedad civil en el proceso de integración, visibilizar la dimensión cultural de este último y establecer medidas que favorecieran la libre circulación de las personas. En la tercera parte, en tanto, se proponía el establecimiento del Parlamento del MERCOSUR(PM), la reglamentación del Protocolo de Olivos para la solución de controversias en el bloque, la transformación de la Secretaría del MERCOSUR en Secretaría Técnica y la suscripción de un instrumento que estableciera un procedimiento para la vigencia inmediata de la normativa MERCOSUR que no requiriera aprobación parlamentaria. Finalmente, en la nueva agenda de la integración, se destacaban la cooperación en ciencia y tecnología y la integración física y energética. Como hemos desarrollado en otros trabajos, una parte importante de este programa fue concretado, incluso en algunas cuestiones superándose los niveles de ambición que implicó. Desde 2003 hasta la actualidad, importantes cambios se han dado en el esquema regional. Lamentablemente no tenemos espacio suficiente para desarrollar esta cuestión aquí, pero sí plantear que este fue el marco en el cual comenzó a consolidarse y profundizarse la que en el período se ha denominado“dimensión social del MERCOSUR”. Se trata de los temas de agenda encaminados por las Reuniones de Ministros y Autoridades de Desarrollo Social del MERCOSUR, como veremos. Pero antes de continuar con dicho tema, señalaremos dos elementos más que constituyeron signos de la nueva época. Por un lado, el fin de las negociaciones para la conformación de un área de libre comercio americana, propuesta estadounidense que terminó de morir en la Cumbre de las Américas que tuvo lugar en Mar del Plata, Argentina, en noviembre de 2005. Por otro lado, el acuerdo para que la República Bolivariana de Venezuela se convirtiera en un miembro pleno, firmado en 2006. Muchos puntos podríamos seguir mencionando, muchos de ellos constituyen concreciones, en muchos casos como señalamos, con mayores niveles de ambición, del PT 2004-2006. Un ejemplo de ello lo constituye la instalación de las Cumbres Sociales del MERCOSUR, que supera el objetivo inicial de este plan de trabajo de ampliar y profundizar la participación de la sociedad civil a partir de un fortalecimiento del Foro Consultivo Económico y Social del MERCOSUR. Ahora bien, dado el espacio disponible para este trabajo, continuaremos ahora con el desarrollo de la agenda del MERCOSUR social, que nos compete. Nuevos aires e irrupción del MERCOSUR social en el proceso de integración regional El sendero de la dimensión social del MERCOSUR. El avance hacia su institucionalización El Tratado de Asunción, que creó el MERCOSUR, no estableció una instancia específica para el tratamiento de los temas sociales de la integración. Pueden encontrarse breves referencias indirectas a esta agenda en los siguientes párrafos:“Considerando que la ampliación de las actuales dimensiones de sus mercados nacionales, a través de la integración, constituye condición fundamental para acelerar sus procesos de desarrollo económico con justicia social(…) Convencidos de la necesidad de promover el desarrollo científico y tecnológico de los Estados parte y de modernizar sus economías para ampliar la oferta y la calidad de los bienes y servicios disponibles a fin de mejorar las condiciones de vida de sus habitantes (…).” El espacio de la agenda social quedó entonces relegado a sus aspectos laborales, en el marco del Subgrupo de Trabajo 172 | MERCOSUR 20 años “Relaciones Laborales, Empleo y Previsión Social, subordinado al GMC” 26 , en un contexto político y de pensamiento hegemónico en el cual no era considerado como objeto de políticas públicas de integración. Un avance importante se dio casi una década más tarde con la firma, en el año 2000, de la Carta de Buenos Aires sobre Compromiso Social en el MERCOSUR, Bolivia y Chile. En ella los presidentes se mostraron“convencidos de que el crecimiento económico es una condición necesaria pero no suficiente para alcanzar una mejor calidad de vida, erradicar la pobreza y eliminar la discriminación y la exclusión social” y reconocieron“la responsabilidad primordial del Estado en la formulación de políticas destinadas a combatir la pobreza y otros flagelos sociales y apoyar las acciones de la sociedad civil dirigidas al mismo objetivo”. Considerando“que resulta prioritario profundizar la dimensión social del MERCOSUR”, instruyeron a las autoridades nacionales competentes“a fortalecer el trabajo conjunto entre los seis países, así como el intercambio de experiencias e informaciones a fin de contribuir a la superación de los problemas sociales más agudos que los afectan y a la definición de los temas o áreas donde sea viable una acción coordinada o complementaria tendiente a su solución”.“(…) promoviendo la institucionalización de una reunión de las autoridades responsables en materia de desarrollo social.” En diciembre de ese mismo año, a través de la Decisión del CMC N o . 61/00, se creó la Reunión de Ministros y Autoridades de Desarrollo Social del MERCOSUR(RMADS), que“tendrá como función proponer al referido CMC, por medio del Grupo Mercado Común(GMC), medidas tendientes a la coordinación de políticas y la implementación de acciones conjuntas volcadas al desarrollo social de los Estados Partes.” El espacio de debate, búsqueda de consensos y definición de estrategias conjuntas que se enmarca en estas reuniones se conoce desde entonces como“MERCOSUR Social”. La primera Reunión de Ministros y Autoridades de Desarrollo Social del MERCOSUR, Bolivia y Chile, tuvo lugar en Asunción, Paraguay, los días 22 y 23 de marzo de 2001. En esa reunión se comenzaron a definir temas, prioridades y propuestas, instalándose en la agenda la necesidad de que se establecieran estrategias de alcance regional. También se creó un grupo técnico que trabajaría en forma permanente para coordinar políticas, programas y proyectos de los países, con un enfoque integrado y regional. Entre los temas prioritarios se destacaron el de la extrema pobreza y el trabajo infantil, comunes a todos los países de la región y que“reclaman urgentes acciones nacionales y regionales mediante programas y proyectos de gran alcance, de corto, mediano y largo plazo, focalizados en la población en situación de pobreza extrema(indigencia), con los objetivos transversales de empleo, servicios sociales básicos, capacitación de recursos humanos y el fortalecimiento de la organización y participación ciudadana”(Declaración de Asunción, 2001). Apareció además en esta reunión el consenso sobre la centralidad del núcleo familiar como unidad de intervención de las políticas sociales. Las propuestas surgidas de esta reunión, que irían tomando forma y adquiriendo consistencia con posterioridad, tuvieron como eje los siguientes temas: la elaboración conjunta de indicadores y sistemas de evaluación y monitoreo, la definición de proyectos conjuntos para ser presentados a distintos organismos, para la obtención de financiamiento, la apertura de nuevos espacios a la participación de la sociedad civil en el ámbito del diseño, ejecución, financiamiento, evaluación y control de programas de desarrollo social y el intercambio, la coordinación y la cooperación técnica entre países de la región. Comenzó el tránsito hacia una nueva definición de lo social y hacia un nuevo espacio de esta dimensión en el proceso de integración, que tendría un lugar clave fundamentalmente a partir de 2004. Fue sobre todo desde aquel año que la cuestión de la institucionalización de aquella dimensión entró en la agenda con nueva fuerza y comenzaron a diseñarse propuestas y acciones en ese sentido. Desde entonces, se consideró fundamental avanzar en la construcción conceptual de la identidad del MERCOSUR social, estableciéndose ciertos consensos en ese aspecto, además de acuerdos políticos y metodológicos. Entre ellos destacamos: • La importancia de la dimensión social para un proceso de integración que tenga como vocación el desarrollo humano y social integral. 26 Al respecto, cfr. Cortés, Ana María,“La dimensión social del MERCOSUR. Profundizar su institucionalización para una integración plena”, en Reunión de Ministros y Autoridades de Desarrollo Social del MERCOSUR y Estados Asociados – Presidencia Pro Tempore argentina,“La dimensión social del MERCOSUR”, publicación electrónica, 2006, pág. 46. MERCOSUR 20 años | 173
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