¿Por qué no se usa el sello MERCOSUR cultural? La integración cultural del MERCOSUR, un compromiso (no solo declarativo) de todos(no solo de los políticos) 1 Gonzalo Carámbula 2 Introducción En ámbitos o textos especializados sobre políticas culturales referidos al MERCOSUR y la cultura o al“MERCOSUR cultural”, se ha vuelto un lugar común plantear algo parecido a esto:(1) en los últimos años ha habido un avance significativo en los acuerdos políticos sobre cultura, pero(2) de las muchas declaraciones y manifestaciones que se han firmado ha habido muy pocas concreciones, por lo que(3) es necesario pasar a los hechos, sobre todo al cómo porque el qué está suficientemente desarrollado. La exposición que sigue pretende problematizar ese concepto señalándose a partir de un ejemplo, el sello del MERCOSUR Cultural, que también existe un problema de diseño en los acuerdos alcanzados y que en buena medida ello conspira para que no se materialicen en la práctica. Se propone un cambio de paradigma, de actitud procesal, de forma de abordar. Se pretende demostrar que es necesario seguir trabajando el“qué” porque allí puede estar la causa principal de no haber sabido implementar el“cómo”. Señalar que, dado el nivel de desarrollo profesional del sector cultural, estos abordajes de reflexión y praxis habrán de ser permanentes, dinámicos, imbricados, de retroalimentación entre sus lógicas y correctivos, e implican una dialéctica de superación constante. De forma menos explícita, aunque por omisión sistemática, aquel planteo sobre que se ha declarado mucho y concretado poco incluye una especie de señalamiento desde el sector cultural hacia el sector político sobre la responsabilidad del no hacer. Esta postura tiene razones comprensibles u objetivables como que las políticas culturales suelen ser marginales en los países, que faltan estudios serios, que los estados no asumen sus responsabilidades, que la prevalencia de criterios exclusivamente mercantilistas ha arrollado otros vectores de integración, que la rotación de los elencos de gobierno desconocen o alteran políticas que deben trascender lo episódico, etc. Sin embargo, buena parte de estas apreciaciones, si no todas, son en buena medida responsabilidad del propio sector cultural porque ha tenido dificultades para problematizar y construir conocimiento, para conformar un discurso, para ganar espacio en la sociedad, para tener una interlocución profesional que le permita interactuar en la perspectiva de esa transversalidad tan demandada. En todo caso, se debe una reflexión y un discurso más afinados que los realizados hasta ahora; revisar y actualizar la pertinencia teórico – práctica de sus propias demandas. Por eso los paréntesis del título propuesto juegan desde la obviedad con el doble sentido. El compromiso con la integración de todos y no solo declarativo vale también para los propios interesados en las cuestiones culturales porque son ellos los principales agentes para garantizar –en permanente evolución– la vigencia y concreción de los acuerdos que se alcancen sobre la modalidad institucional u operativa de la integración. Notoriamente, hay en esta exhortación una cruel 1 Texto elaborado en base a exposiciones realizadas en los seminarios sobre“Los Convenios de UNESCO, la cooperación cultural y los procesos de integración”(Madrid, mayo 2010) y“Políticas Públicas Regionales para el MERCOSUR”(Montevideo, octubre 2010). 2 Abogado. DEA en Derecho de la Cultura. Es Director de la Licenciatura en Gestión Cultural del Centro Latinoamericano de Economía Humana(CLAEH) y Director de Secretaría de Comunicación de la Presidencia del Uruguay. MERCOSUR 20 años | 189
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