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Mercosur 20 años : 20 años
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La institucionalidad A través de sus declaraciones, de los acuerdos internos y de su participación en los foros internacionales, el MERCOSUR asume que el desarrollo sostenible es la única vía de crecimiento posible si se pretende que las generaciones futuras gocen de al menos las mismas posibilidades que nosotros. En todos los documentos donde se precisa una referencia de principios ambientales, la Declaración final de Río 1992 es invariablemente citada. Como ya mencionamos, este documento señala como principios queel derecho al desarrollo debe ejercerse en forma tal que responda equitativamente a las necesidades de desarrollo y ambientales de las generaciones presentes y futuras. Y agrega, inmediatamente después, que para alcanzar el desarrollo sosteniblela protección del medio ambiente deberá constituir parte integrante del proceso de desarrollo y no podrá considerarse en forma aislada 42 . Sin embargo, las autoridades ambientales de los Estados Parte no integran, ni siquiera lateralmente, los órganos de decisión del bloque, que siguen estando en manos de los ministros de Economía y de Relaciones Exteriores. En los hechos, se sigue traba­jando la integración en función del comercio(de manera no exclusiva, es cierto, pero prioritaria y determinante). Las miradas Muy atrás en el pasado quedaron aquellos tiempos en que la agenda ambiental corría claramente de atrás y alineada a las necesidades comerciales. No fue por casualidad que una de las primeras preocupacionesambientales estuvo relaciona­da al tráfico de neumáticos usados, comercio vinculado al mercado automotriz que, casualmente, era entonces el rubro fundamental del intercambio entre Argentina y Brasil. O que en la primera agenda de análisis ambiental estuviera el tema de las normas, eventuales barreras para-arancelarias dentro del bloque o en terceros países. El MERCOSUR fue capaz de asumir la necesidad de elaborar una estrategia conjunta sobre diversidad biológica, y otra para el combate a la desertifica­ción. No obstante, es preciso nuevamente relativizar los avances logrados en esta materia. Si el punto de inicio de las preocupaciones fueron los elementos que podían constituir interferencias o trabas al co­mercio, los que se sumaron paulatinamente no tuvieron la fortaleza de haber sido dictados desde la realidad, sino que res­pondieron a la agenda ambiental internacional. Sustancias químicas, biodiversidad, lucha contra la desertificación, cambio climático y manejo de recursos hídricos compartidos pautan la agenda de Naciones Unidas y pautaron, también, la agenda ambiental del MERCOSUR. Todos los aspectos vinculados al traslado de sustancias químicas peligrosas, su disposición final, su manejo en terminales portuarias, etc., estuvieron desde el vamos en agenda. Las necesidades comerciales del bloque, en este caso, se vieron reforzadas por la existencia de los Convenios de Estocolmo, Rotter­dam y Basilea. De la Cumbre de la Tierra(Río, 1992) surgen la Convención Marco de Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC), y el Convenio de Diversidad Biológica. En orden inverso, ambos temas fueron incorporados a la agenda regional 43 . De manera análoga a lo ocurrido con el Convenio de Diversidad Biológica, el MERCOSUR incorporó a su agenda ambiental la lu­cha contra la desertificación, consiguiendo también en esto avances tan importantes como la elaboración de una estrategia común. Por último, el manejo de los recursos hídricos compartidos es la otra área focal que Naciones Unidas ha privilegiado claramente 44 . En este caso, los factores endógenos fueron los determinantes para que no se registrara el más mínimo avance, a pesar de integrar de manera casi permanente la agenda de trabajo del SGT N°. 6: el conflicto entre Argentina y Uruguay fue un obstáculo absolutamente insalvable en este sentido. En resumen: no ha habido, incluso contando con un diagnóstico global de situación 45 , un análisis a fondo para establecer si la agenda ambiental definida responde de manera eficaz a la realidad y las necesidades de trabajo conjunto en el bloque. 42 y principio de la Declaración de Río. 43 El tema de la adaptación y mitigación al cambio climático aparece en la agenda del SGT N°. 6 desde mediados de la década del 2000, pero no es sino hasta los últimos años que el tema cobra real dimensión, al influjo también de la atención que mundialmente se le está prestando. Sin embargo, las diferencias de posicionamiento internacional de Brasil con el resto de los países del MERCOSUR ha llevado a que no se acordaran posturas comunes para ninguna de las últimas COP de la CMNUCC. 44 Para dimensionar con mayor claridad este punto basta con pensar que es el último de los cinco grandes temas –junto a los cuatro antes mencionados que pueden conseguir cooperación financiera a través del Fondo para el Medio Ambiente Mundial(GEF, por su sigla en inglés). 45 Por mucho que sea criticado, el GEO MERCOSUR es un esfuerzo de recopilación y sistematización de información a escala regional nunca antes visto, y constituye un punto de partida que no todos pueden exhibir. 224 | MERCOSUR 20 años Las acciones Las dos grandes estrategias formuladas dejaban, en su aprobación, instrucciones expresas para definir planes de acción que hi­cieran de esos documentos herramientas reales de trabajo. Pero estos no llegaron nunca a concretarse. Las grandes definiciones ambientales incluidas en el Acuerdo Marco o en otros documentos no están, en ningún caso, acompañadas de mecanismos de aplicación ni –menos aún– de acuerdos sobre consecuencias a su no aplicación. Entonces, sin planes concretos de acción, sin plazos, sin presupuestos específicos y sin consecuencias por no llevar a cabo estos acuerdos, es difícil que la letra acordada pueda ser considerada como algo más que buenas expresiones de deseos. El MERCOSUR se debede manera casi total dar el gran salto que supone pasar de los dichos a los hechos, de los acuerdos de papel al trabajo de campo. La realidad No es intención de este trabajo analizar la evolución de la situación ambiental en el territorio del MERCOSUR(eso escapa al al­cance de esta mirada), pero vale la pena hacer algún comentario al respecto. Si pensamos en términos ambientales, la inacción supone, invariablemente, una mala noticia. Si los costos ambientales no se internalizan(como sucede cuando no hay regulacio­nes o estas no son tenidas en cuenta) el mercado impone que el camino del menor costo de producción pasa por la menor aten­ción a los aspectos ambientales. Y hasta ahora son muy escasos y menores los ejemplos de internalización de costos ambientales. Los grandes ecosistemas naturales regionales siguen sometidos a inmensas presiones de sectores productivos y los grandes problemas ambientales(como, por ejemplo, la deforestación de la Amazonia) se miden positivamente si se registra una dismi­nución en la velocidad de avance del problema. El MERCOSUR es una región naturalmente muy rica, pero no inagotable. Y esta variable no parece estar debidamente ponderada en las ecuaciones generales del bloque. El desarrollo que se está viviendo en la región(que en términos económicos está siendo muy importante), si es sostenible, es de casualidad. Las pilas cargadas de energía renovable No se puede hablar de los temas ambientales y las acciones para atender el cambio climático en la región sin tomar nota de los avances que ha realizado el MERCOSUR en su agenda de integración energética y cuál ha sido el foco de sus políticas. Si bien en la institucionalidad del bloque existe un subgrupo específico para el tratamiento de este tema(el SGT N°. 9), no se puede desconocer las implicancias que tiene su accionar para el avance de las políticas ambientales en el bloque. La cooperación energética a nivel regional ha sido uno de los temas a los que los Estados Parte han prestado particular aten­ción, teniendo en cuenta los intereses comunes con relación al desarrollo de fuentes seguras, renovables y ambientalmente sostenibles. En el cuadro energético regional encontramos en general un panorama de bajo consumo de energía per cápita, con bajas emisiones de gases de efecto invernadero, pero si una proyección de aumento de las necesidades para el futuro. En términos de oferta energética, hay países de la región con déficit y otros con exceso. La posibilidad de una complementa­ción regional es muy concreta. La continua expansión de la demanda de energía y el agotamiento de los yacimientos de hidrocarburos ha determinado un cambio de orientación en los lineamientos de cada país, cada uno a su ritmo y según sus necesidades y urgencias. En este contexto-al que se suma el compromiso con el cumplimiento del Protocolo de Kyoto- se ha dado el surgimiento e in­centivo a distintas alternativas energéticas. El sol, el viento, los cursos de agua, las olas, las mareas, la geotermia, los residuos(agrí­colas, industriales, urbanos) y los cultivos agrícolas podrían sustituir crecientemente las fuentes no renovables y ambientalmente no sustentables de la actual matriz energética. La diversidad territorial podría además diversificar las fuentes, haciendo que las distintas regiones del MERCOSUR se complementen en función de sus posibilidades de generación y necesidades de consumo. MERCOSUR 20 años | 225