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Venezuela en el escenario estratégico global
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good will internacional venezolano cualquier gesto agresivo contra aliados y amigos tradicionales. La amistad política que el actual régimen venezolano cultivaba en sus primeros años de ejercicio con gobiernos emergentes progresistas, como el de Brasil, se ha ido debilitando y hoy la tendencia venezolana(o del ALBA) es percibida como rival y contraria a la corriente emergente de izquierda democrática, que goza de amplio prestigio internacional. Alternativas de política para Venezuela en el escenario global Elementos tradicionales y novedosos En ciertos aspectos fundamentales, las relaciones exteriores de Venezuela han conservado características inmutables. Hoy como hace setenta años Venezuela es un país exportador(casi mono-exportador) de petróleo, con cierto grado de importancia estratégica global derivada de ese hecho. Es un país latinoamericano, caribeño y del Atlántico,bisagra entre los cuatro puntos cardinales y puerta de entrada a Suramérica desde el Norte, y esta ubicación geográfica no puede dejar de influir en su estrategia diplomática, impulsándola siempre a ser una nación abierta al resto del mundo. La cultura nacional del país-hispano-mestiza con variados ingredientes migratorios bien armonizados, predominante tendencia cristiana occidental y una marcada tradición de tolerancia- no se ha modificado substancialmente pese a las nuevas veleidades ideológicas oficiales. Existe una relación especial entre Venezuela y Estados Unidos, como también entre Venezuela y los países de Europa del Sur, basada en estrechos lazos humanos, culturales y económicos, que resiste a los enfrentamientos políticos circunstanciales. Por el otro lado, la experiencia política de los pasados trece años ha introducido elementos novedosos que no dejan de ser significativos. Pese a la forma caótica y voluntarista en que el gobierno central ha querido ignorar los vínculos externos tradicionales y hacer que Venezuela estépresente en todas partes del mundo, sin duda muchos de los nuevos contactos establecidos con socios geográficamente lejanos son interesantes y pueden ser útiles y positivos para el interés nacional. En ningún caso se debería adoptar una actitud tradicionalista y nostálgica del pasado, que quisiese romper los vínculos novedosos y retroceder alencierro noratlántico de épocas pasadas. Tal actitud ignoraría el hecho de que el mundo cambia sin cesar por una dinámica histórica que sobrepasa los deseos subjetivos de los actores nacionales, e ignoraría también las múltiples ventajas que una futura diplomacia venezolana moderna y ágil podría sacar del hecho de disponer de muchos socios nuevos para diversificar las interdependencias externas del país y adquirir mayor autonomía frente a hegemonías tradicionales. 6