Druckschrift 
Militares y gobernabilidad : ¿Cómo están cambiando las relaciones cívico-militares en América Latina?
Einzelbild herunterladen
 

M ilitarización de las funciones policiales l Orlando J. Pérez 45 Las Fuerzas Armadas en Centroamérica cooperan rutinariamente con la po­licía en funciones de seguridad pública, proveyendo el personal y el equipo para tareas específicas como patrullas urbanas y comandos para luchar con­tra el crimen organizado. En El Salvador, la cooperación comenzó poco después del final de la guerra civil, cuando los militares fueron utilizados para apoyar la Policía Na­cional Civil en la represión de protestas contra dueños de autobuses en San Salvador y como patrullas en comunidades rurales debido a la preocupación creciente por el crimen. Entre octubre de 2009 y marzo de 2014 se promul­garon decretos que autorizaron la participación de las Fuerzas Armadas en diferentes tareas y funciones relacionadas con la seguridad pública. La milita­rización de la seguridad pública se justificó por el incremento de la violencia y el crimen, con el argumento de que la policía estaba sobrepasada en sus capacidades. Según el Ministerio de Defensa, el 39% de las Fuerzas Armadas de El Salvador desempeña algún papel en misiones de seguridad domésticas: 2.940 en la seguridad ciudadana, 2.575 proporcionan la seguridad en el sis­tema carcelario y quinientos ochenta trabajan dentro del sistema de inmigra­ción. El número de soldados en misiones de seguridad pública llegó a sumar más de seis mil efectivos, cumpliendo tareas que incluyen patrullajes, apre­hensiones, decomiso de droga, controles vehiculares, registro de personas, vehiculares, decomiso de armas y recepción de denuncias. En su artículo 168 la Constitución de El Salvador autoriza al presidente a usar las Fuerzas Armadas para colaborar en el mantenimiento de la seguri­dad pública en situaciones excepcionales( énfasis añadido). Allí, como en los otros países, loexcepcional se ha hecho rutinario. La cooperación de las Fuerzas Armadas se realiza por medio de variosproyectos, dirigido cada uno a problemas de seguridad particulares. Por ejemplo, la operación del Plan Zeus, con cerca de 1.990 militares, usa media docena de grupos de trabajo que colaboran con la Policía Nacional para realizar operaciones conjuntas en siete departamentos, veinte municipalidades y treinta y tres zonas designadas como áreas de delito altas. Además, hay grupos de apoyo de la Comunidad