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Militares y gobernabilidad : ¿Cómo están cambiando las relaciones cívico-militares en América Latina?
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l 122 Relaciones cívico-militares en Colombia: ¿un paso adelante y dos atrás? se convirtió en impensable una hipótesis de triunfo de las fuerzas alzadas en armas contra el Estado. Sin embargo, las Fuerzas Militares, o por lo menos al­gunas de sus unidades, han incurrido en conductas altamente cuestionables, como los denominadofalsos positivos, que sin duda han tenido costos en su legitimidad para las mismas. Hay que mencionar que durante los gobiernos de Álvaro Uribe hubo una clara decisión del poder civil, expresado en el presidente, de asumir la con­ducción de la Fuerza Pública, en ocasiones alterando la estructura del es­quema interno de mando, pero sin duda con un alto protagonismo tanto del presidente como de sus ministros de Defensa, especialmente de Juan Manuel Santos. L as reformas para prepararse para el posacuerdo Utilizamos en este texto, porque se adecúa mejor a la realidad del caso colom­biano, el términoposacuerdo y noposconflicto, por cuanto la realidad del conflicto armado colombiano muestra una multiplicidad de actores insurgen­tes y el actual Acuerdo involucra solamente a uno, las FARC , que independiente de tratarse del más numeroso en cuanto a sus combatientes, es un actor más, y en el escenario del conflicto armado continúan presentes otros, como el ELN . La Fuerza Pública ha estado durante todo el conflicto armado en la prime­ra línea de combate; una vez que la autoridad política civil tomó la decisión de buscar una solución política concertada al conflicto armado con las FARC , porque había condiciones estratégicas y de contexto que lo posibilitaban, los miembros de la Fuerza Pública que fueron designados contribuyeron como parte de las mesas de conversaciones, como asesores en diversos niveles o como parte de la Subcomisión Técnica, con su conocimiento y experiencia para tratar de darle una solución definitiva a este enfrentamiento violento que ha producido tanto daño en la sociedad colombiana. Así como ha sido fundamental el rol de la Fuerza Pública en el enfrentamiento, a nombre de la institucionalidad, a las organizaciones insurgentes y demás modalidades de violencia organizada, igualmente fue valiosísimo su aporte para buscar las salidas técnicas y operativas más adecuadas –junto con los representantes