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Militares y gobernabilidad : ¿Cómo están cambiando las relaciones cívico-militares en América Latina?
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l Antonio Jorge Ramalho 297 L a relación entre gobiernos civiles y las F uerzas A rmadas en el proceso de transición democrática En lo que concierne a la relación entre civiles y militares, la transición demo­crática brasileña aún no se ha completado. Por un lado, las reglas del juego cambiaron y se crearon instituciones destinadas a promover el control civil de los militares, particularmente el Ministerio de la Defensa. Por otro, las le­yes e instituciones siguen marcadas por ambigüedades, conforme a los usos y costumbres locales. Estas ambigüedades no son casuales. Sirven para perpe­tuar la autonomía corporativa de las Fuerzas Armadas y favorecen retomar el estándar tradicional de interacción entre civiles y militares en Brasil, el cual considera la posibilidad de ruptura institucional –por lo general, concertada entre élites civiles y militares–. En conjunto, estas dinámicas contribuyen a reducir la calidad de la democracia brasileña y dificultan la gobernabilidad del país. Los líderes de una de estas rupturas históricas, en 1964, pretendían hacer una intervención breve,poner la casa en orden, y restablecer las dinámi­cas electorales. La sucesión de gobiernos militares perduró veintiún años 18 , politizó a los cuarteles y a pesar de muchos resultados positivos en términos sociales, de infraestructura e institucionales, terminó con traumas en la so­ciedad y en las Fuerzas Armadas, algunos de los cuales perduran hasta ahora. En asociación con las élites civiles, especialmente los tecnócratas, los mi­litares llevaron a cabo reformas consideradas necesarias para reorganizar la economía nacional. Intentaron planificar, mejorar la administración pública y promover las condiciones para el desarrollo sostenible, principal instrumento para combatir la amenaza comunista. Algunos pretendían pasar el mando a los civiles, entendiendo que su misión principal se restringía a cuidar de la expresión militar del poder; otros se dejaron seducir por el poder tout court. 18 Las ambigüedades empiezan en la propia discusión sobre el periodo del régimen autoritario, ya que el primer líder civil electo, Tancredo Neves, no llegó al poder por el voto directo, una vez que las elecciones directas para presidente solo ocurrieron en 1989. Así, no serían veinticuatro, sino veintinueve años.