FRANCISCO DURAND DECRETISMO Y CAPTURA: UN BREVE BALANCE CON REFERENCIA AL DECRETISMO ECONÓMICO jurisprudencia. Aquí lo actualizamos y distinguimos a su interior el decretismo económico, que es el aspecto donde queremos aportar para relacionarlo con la problemática de captura corporativa del Estado. La medición se hace para el periodo 1990-2017, desde el primer gobierno de Alberto Fujimori hasta el primer año del gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, debido a que es en este periodo donde se inicia y continua sin alteraciones, más bien con profundizaciones permanentes del modelo económico privatista de libre comercio que se identifica con el llamado Consenso de Washington(las recomendaciones de reformas económicas para salir de la crisis y asegurar el crecimiento). El hecho que el gobierno de Vizcarra haya pedido y obtenido poderes extraordinarios para legislar, preferentemente en el área tributaria, en el primer semestre del 2018 no hace sino confirmar los argumentos de este trabajo. Desde Fujimori hasta PPK El decretismo político y económico, siendo regular, también muestra variaciones que pueden ser identificadas con el indicador, mostrando que hay momentos en que el decretismo se vuelve más intenso. El trabajo llega a medir esta variabilidad del decretismo aunque no llega a explicarla, tema que debe ser materia de otros estudios. Lo que nos dice es que no todos los gobiernos recurren con igual intensidad a esta forma de legislar, discusión que está relacionada a las ambiciones y hábitos de“presidentes fuertes” como Fujimori(1990-2000, que introduce el shock económico neoliberal) y García(que negocia el tratado de libre comercio con EUA). Ambos usan y abusan del decretismo, siendo diferentes de otros presidentes menos caudillistas que recurren a él con menos intensidad, caso de Toledo y Humala. Una vez más insistimos en la conexión entre intereses económicos y políticos. El sentido de urgencia de iniciar o profundizar las reformas de mercado se combina así en el tiempo, imprimiéndole un cierto ritmo con picos y valles, pero no reduciendo la tendencia a la producción legislativa decretista como lo demuestra lo ocurrido durante el corto periodo presidencial de Kuczynski y el inicio del gobierno de Vizcarra que lo sucede después de su renuncia para terminar su mandato(2016-2021). 2. Ejecutivo fuerte e impulsos al decretismo Origen y oportunidad Cabe empezar mencionando que la discusión de este Ejecutivo fuerte y legislador no es ciertamente nueva, pues empieza en el mundo occidental con Hobbes, autor interesado en“poner orden”, actuando“desde arriba” para evitar el caos. En América Latina este dilema hobbesiano ha sido tema de preocupación constante por la larga presencia de gobiernos de facto, pero también porque el decretismo se ha acentuado en democracia y, añadimos nosotros, también debido a la necesidad de normar para acelerar la globalización económica y consolidar el modelo de libre mercado. Constatamos, como lo hacen muchos autores, que el decretismo se reintroduce a partir de la última ola democrática de los 1980 y 1990, y más allá de la crisis, usándose no solo en casos extraordinarios o de emergencia, sino de modo regular, lo que indica una persistencia que debe ser explicada. Tal tendencia existe porque le facilita a las élites del poder la toma de decisiones. Legislar desde la autoridad permite no solo hacerlo en poco tiempo sino también evitar que la deliberación y el juego de presiones típico del parlamentarismo no desdibuje la propuesta. Por esas razones, tiene enorme atractivo. Cuestión de poder El argumento de políticos y tecnócratas decretistas es que si concentran su poder de decisión evitan que en el Congreso“uno proponga A y sale B”. Sin embargo, esta forma de normar, de definir las reglas del juego en una sociedad, como lo reconocen diversos especialistas, tiene efectos serios en el sistema político y refuerza el carácter “oligárquico” o elitista del sistema político actual(Foweraker 2018). Las razones que se esgrimen son las siguientes: al darle más poderes al Ejecutivo crea una asimetría que limita los mecanismos democráticos, favorece a unos (los grupos sociales con conexiones políticas, principalmente las élites), y desfavorece a otros(los grupos sociales que no tienen conexiones políticas, principalmente los excluidos o discriminados, incluso grupos sociales definidos como los trabajadores y los pueblos indígenas). El decretismo entonces suele verse como una cuestión preocupante del sistema político y su marco legal pero atractivo para los tomadores de decisiones. Tal evaluación, generalmente realizada por juristas y politólogos, 4
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Decretismo y captura : un breve balance con referencia al decretismo económico
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