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Imaginar el futuro : ciudadanía y democracia en la cultura política dominicana
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IMAGINAR EL FUTURO. CIUDADANÍA Y DEMOCRACIA 40 EN LA CULTURA POLÍTICA DOMINICANA La constitución de la ciudadanía y CAPÍTULO II. los límites de la política democrática E n este capítulo se conocen los imaginarios de la sociedad dominicana sobre el rol de la ciudadanía en la democracia. Para ello, se explora un concepto deciudadanía abordado desde su rol activo o pasivo fren­te al orden social y político dado, es decir, se ventila su capacidad de desafiar el poder, represen­tado en sus instituciones o marco normativo. La idea central es tratar de conocer la actitud de la población y su disposición a reinterpretar su realidad y repensar el orden institucional, social y político. En otras palabras, se indaga sobre las visiones acerca de la ciudadanía. Partiendo de que éstas pueden mo­verse en direcciones contrarias, por un lado se identi­fica la ciudadanía como una cualidad jurídica de indi­viduos dotados de derechos y deberes frente al Estado al que pertenecen, y por otro, como un vínculo con una comunidad política que surge de la acción colecti­va y del cual los derechos y deberes son una expresión cristalizada, pero contingente, y que reivindica la po­lítica como el espacio en el que se ordena la conviven­cia(lo común) a través del ejercicio del poder. sabilidad para el funcionamiento de la democracia. El 49% señala a los políticos frente a un 46.81% que dice los ciudadanos , el 4.19% expresa no saber o no respon­de(ver gráfico II.2). Gráfico II.1 1 De las siguientes definiciones de ciudadanía, ¿cuál cree que es más importante? 0.9% 28.5% 70.6% 1. Visiones de la ciudadanía Para entrar en el tema se han comparado dos definicio­nes de ciudadanía: la primera de ellas se refiere a la ciu­dadanía como tener nacionalidad dominicana y estar dotada de derechos. El 70.56% de las personas prefiere este concepto en lugar de la segunda que concibe la ciu­dadanía como involucrarse en el quehacer político y social del país (28.54%). El restante(0.90%) corresponde a los que no saben o no responden(ver gráfico II.1). Resulta interesante la idea de ciudadanía interpre­tada por más de la mitad de la población como una categoría jurídica, y no en su dimensión política(que es además previa a la jurídica). En ese sentido, y reco­nociendo que los conceptos formales muchas veces se anteponen a las interpretaciones propias de los indivi­duos, se preguntó sobre en quién recae mayor respon­Que la ciudadanía es tener nacionalidad Que la ciudadanía es involucrarse en el quehacer político y social de país NS/NR Se aprecia una fuerte polarización sobre la responsa­bilidad del funcionamiento de la democracia. La res­ponsabilidad implica la capacidad de hacer algo. Al afirmarse que la ciudadanía tiene una mayor respon­sabilidad se presupone que la misma puede influir, y cuando se profundiza sobre estas construcciones dis­cursivas se observan importantes matices. Sin embargo, son matizaciones que parecen acomo­darse en la ausencia de un marco de referencia, es de­1 Todos los datos presentados incluyen el efecto del diseño a excepción de los datos presentados a nivel regional