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Imaginar el futuro : ciudadanía y democracia en la cultura política dominicana
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ENCUESTA DE CULTURA POLÍTICA A N Á L I S I S D E R E S U L T A D O S 99 sesgo clasista. La proporción alcanza más del 60% entre quienes citan esa razón y al mismo tiempo per­tenecen a los niveles más altos de ingreso. Aún entre quienes creen que la corrupción ocurre porfalta de valores(sesgo moralista), las personas de mayor in­greso presentan una fuerte tendencia a asumir que los pobres son más propensos a caer en el clientelismo (42.99% entre los que tienen un ingreso familiar de 50 mil pesos o más, cuando la media para todos los gru­pos de ingreso es de 36.11%). 60% Gráfico VI.7 Sesgo clasista según nivel de ingreso 50% 40% 30% 20% 10% 0 5K o menos Más de 5K hasta 15K Más de 15K hasta 30K Si No Más de 30K hasta 50K Más de 50K TABLA VI.3 - SESGO CLASISTA ASOCIADO A IDEAS SOBRE LA CORRUPCIÓN SEGÚN INGRESO Opinión sobre las razones por las que la gente se corrompe Por necesidad Por falta de educación Por falta de valores Por avaricia Por poder Todos Opinan que los pobres son más susceptibles de caer en el clientelismo 5K pesos o menos Más de 5K hasta 15K pesos Más de 15K hasta 30K pesos Más de 30K hasta 50K pesos Más de 50K pesos Todos 54.40% 54.58% 53.89% 68.85% 61.84% 55.76% 41.59% 49.08% 41.03% 40.28% 46.83% 44.4% 29.14% 36.52% 36.18% 37.50% 42.99% 36.11% 38.47% 38.47% 42.15% 45.41% 54.67% 40.84% 53.44% 44.58% 46.25% 43.81% 51.19% 46.53% 42.30% 43.84% 43.12% 46.41% 49.58% 43.85% Los hombres, y las personas que gozan de mayor in­greso tienden a pensar con mayor frecuencia que la corrupción es un producto de la dificultad económica y la necesidad. Este relato sobre la corrupción ignora las prácticas clientelistas y neopatrimoniales en las al­tas esferas económicas, que en general son más dañi­nas porque envuelven mayores sumas de dinero e im­pactan con más fuerza en las políticas del Estado. Sin embargo, la otra idea asociada al fenómeno contiene un sesgo moralista al explicarlo a partir de la avaricia o la falta de valores. Pocas personas ven la corrupción como algo vinculado a las relaciones de poder. Cuando se observan las respuestas relativas a los sesgos moralistas o clasistas, según la simpatía por partidos políticos, no se encuentran diferencias sig­nificativas con lo cual los datos pueden leerle como tendencias generales dados los matices relativamente homogéneos en el tratamiento del fenómeno de la co­rrupción entre los actores políticos 9 . 9 Para ampliar al respecto ver: Carlos Morel, Lety Melgen y Anselmo Mu­ñiz. Narrativas sobre la democracia dominicana del siglo XXI, Instituto ISD, Santiago de los Caballero, 2016, pp. 25-29.