IMAGINAR EL FUTURO. CIUDADANÍA Y DEMOCRACIA 112 EN LA CULTURA POLÍTICA DOMINICANA CAPÍTULO VII. Identidad, racismo y migración L a construcción de la identidad cultural es un aspecto central al examinar la cultura política de un país. Mella destaca que en la República Dominicana hay cuatro grandes tradiciones en torno a la construcción de la dominicanidad, a saber: a) El pesimismo dominicano, retroproyectado a principios del siglo pasado, que expone al pueblo dominicano como“una caricatura de pueblo, desalmado, violento, pusilánime, e inepto por la pródiga naturaleza que nos rodea y la calidez del clima, embrutecido por el hambre y prisionero del atraso económico” 1 ; b) La tradición trujillista, “nos pinta como un pueblo español, católico y blanco, abierto a los aires de la civilización“culta” o“fina”, europea. Esta imagen nos reifica en un ideal que no tiene asidero; además, busca enemistarnos de manera radical de nuestros vecinos haitianos y muestra un desdén espiritualista por la cultura norteamericana” 2 ; c) La tradición“popular”, que es una reacción a las dos primeras,“presenta al dominicano como un pueblo fundamentalmente negro o mulato, marcado por la resistencia cultural. Los elementos hispánicos y católicos son una exterioridad más o menos hipócrita o de supervivencia. El dominicano ha ido fraguando su identidad en una lucha cultural por conservar sus raíces africanas reprimidas. La tarea para la identidad dominicana consiste en reconciliarse con su negritud” 3 ; y d) La tradición modernista, otra reacción a las dos primeras, que“cree que nuestra verdadera identidad está en el futuro. Lo que realmente somos no ha llegado a realizarse. Esta plenitud sólo se logrará en la medida en que nos acerquemos al modelo de los Estados Unidos” 4 . Estas narraciones han tenido un impacto en la construcción de la identidad dominicana y han contribuido en mayor o menor medida a darle forma a la 1 Pablo Mella. Identidad narrativa dominicana. En Estudios Sociales, Nos. 142-143, octubre 2005-marzo2006, pp. 130-153. 2 Ídem. 3 Ídem. 4 Ídem cultura política. Álvarez 5 y Spanakos 6 coinciden en que ha sido el legado trujillista el que se ha impuesto como fundamento de la identidad dominicana(el primero lo denomina como el“útero de lo dominicano”), dándole un componente autoritario, racista y sobre todo antihaitiano. Se trata de un legado que no deja de estar relacionado con el pesimismo dominicano, lo dominicano ha sido definido por lo oficial como“hispano, cristiano y católico” 7 . Spanakos da cuenta de que esta versión dominante es contestada por otras tradiciones y formas de pensar la dominicanidad 8 . Asimismo, Álvarez demuestra la imposibilidad de agotar la identidad dominicana, cualquiera que ella sea, sobre bases raciales, religiosas, folklórico-culturales e incluso lingüísticas 9 . Cómo se reflejan las distintas tradiciones en las opiniones de la sociedad dominicana en torno a los temas de referencia no deja de ser un asunto problemático y de cierta complejidad metodológica. Cualquier pregunta al respecto tendría que evitar inducir una respuesta, pero al mismo tiempo amerita categorías que capturen los matices de una cultura reprimida, en la que el racismo puede ser abierto o sutil y en la que una gran cantidad de prejuicios juegan un rol fundante. 5 David Álvarez Martín. Crítica a la razón dominicana. En: Ramonina Brea, Rosario Espinal y Fernando Valerio-Holguín(Ed.) La República Dominicana en el umbral del siglo XXI, cultura, política y cambio social. PUCMM, Santo Domingo, 1999, pp. 29-44. 6 Anthony Peter Spanakos. Democracia, ciudadanía e identidad en la República Dominicana: con cuál demos y cuál kratos . En: Ramonina Brea, Rosario Espinal y Fernando Valerio-Holguín(Ed.) La República Dominicana en el umbral del siglo XXI, cultura, política y cambio social. PUCMM, Santo Domingo, 1999, pp. 259-279. 7 Ídem. 8 Ídem. 9 David Álvarez Martín. Op. Cit.
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Imaginar el futuro : ciudadanía y democracia en la cultura política dominicana
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