Druckschrift 
Imaginar el futuro : ciudadanía y democracia en la cultura política dominicana
Einzelbild herunterladen
 

ENCUESTA DE CULTURA POLÍTICA A N Á L I S I S D E R E S U L T A D O S 119 en que viven los sectores de menor ingreso y dado que la mayoría de inmigrantes haitianos son per­sonas de bajos ingresos, se ven compitiendo por las mismas oportunidades. TABLA VII.7 - PROPORCIÓN DE LA POBLACIÓN QUE EXPRESA TOLERANCIA HACIA LOS INMIGRANTES POR INGRESO Ingreso familiar mensual 5K pesos o menos Más de 5K pesos hasta 15K Más de 15K pesos hasta 30K Más de 30K pesos hasta 50K Más de 50K Servicios públicos sociales 36.70% 36.98% 41.28% 42.86% 42.18% Permisos Derecho de trabajo nacionalidad 33.98% 37.39% 36.47% 44.37% 43.18% 47.87% 45.38% 44.69% 46.25% 46.89% También en esto influye el discurso nacionalista que dibuja la inmigración haitiana como parásitos que vienen arobar puestos de trabajo y aabusar de los servicios de salud brindados por el Estado. Este dis­curso propone un antagonismo principalmente entre los dominicanos más pobres y los inmigrantes haitia­nos, ya que los sectores con ingresos medios y altos difícilmente puedan ver sus empleos afectados por la población migrante. 4. Partidos políticos y tolerancia frente a los inmigrantes En seguimiento a las ideas expuestas más arriba, se in­dagó sobre los niveles de tolerancia frente a los inmi­grantes entre los simpatizantes de los partidos políticos. En el gráfico VII.5 se muestra la proporción de perso­nas que expresan opiniones positivas a los derechos de los inmigrantes según si está organizado política­mente(participa activamente o tiene vínculos orgáni­cos con una organización política) o no. El gráfico refleja como tendencia general que las personas que no tienen vínculos con organizacio­nes políticas son más tolerantes con los derechos de los inmigrantes en cada uno de los tres casos. En ese grupo se observa una mayor proporción de personas de acuerdo con que se ofrezcan servicios sociales a los inmigrantes, que se les otorguen per­misos de trabajo a los inmigrantes indocumentados o se les reconozca la nacionalidad dominicana a los hijos de inmigrantes haitianos nacidos en territo­rio dominicano. La diferencia es más visible en el caso del derecho de nacionalidad que es el punto más álgido y crítico del debate, sobre todo a partir de la sentencia No. 168-13 del Tribunal Constitucional dominicano. Este dato es particularmente relevante si se analiza a la luz de los hallazgos expuestos en el capítulo IX en el que se muestra que pertenecer o tener vínculos orgánicos con una organización política contribuye a una actitud más positiva frente a los derechos de las mujeres. En el caso de los inmigrantes haitianos la tendencia se revierte, lo que puede leerse como una actitud antihaitiana más fuerte en los partidos políticos que en la sociedad dominicana en general. No solo eso, sino que la actitud antihaitiana se yuxta­pone a una actitud ligeramente más pluralista en los casos de los derechos de las mujeres. Evidentemente la tendencia no encuentra igual arrai­go entre todos los partidos. El gráfico VII.6 indica la proporción de simpatizantes de distintos partidos con actitudes tolerantes frente a la inmigración haitiana. Hay que decir que, si bien se espera que los simpati­zantes reflejen, hasta cierto punto, las posiciones que perciben de sus partidos, no es lo mismo alguien or­ganizado o vinculado a un partido, que alguien que simpatiza por el partido. Los partidos tienen menor influencia sobre cómo piensan sus simpatizantes que sobre cómo lo hacen sus militantes. Se aclara que solo se incluyen los partidos que alcanzaron una represen­tación en la muestra que permita realizar el análisis. Aun así, los datos sobre Alianza País y el Partido Re­formista se corresponden con submuestras relativa­mente pequeñas y por ello el margen de error es ma­yor para esos partidos. En general los simpatizantes del PRD y el Partido Reformista tienden a ser los menos tolerantes. Los simpatizantes del PLD y el PRM se encuentran en po­sición similar, pero siempre con menor nivel de tole­rancia que los que no simpatizan por ningún partido. Se puede afirmar que como tendencia general los que no simpatizan por ningún partido tienden a tener una mayor tolerancia frente a los inmigrantes, con