Druckschrift 
Imaginar el futuro : ciudadanía y democracia en la cultura política dominicana
Einzelbild herunterladen
 

IMAGINAR EL FUTURO. CIUDADANÍA Y DEMOCRACIA 136 EN LA CULTURA POLÍTICA DOMINICANA Entre los factores que inciden en la opinión sobre el derecho a interrumpir el embarazo se encuentra el nivel educativo. De las personas que tienen un grado universitario o técnico un 36.76% apoya el derecho a la interrupción del embarazo en algunas circunstan­cias y otro 2.59% lo apoya, en cualquier caso, para un total de 39.35%. Entre los que solo alcanzaron comple­tar la secundaria, el apoyo cae a 31.47% en algunas cir­cunstancias y a 2.33% en cualquier caso, para un total de 33.8%. Entre los que no alcanzaron un nivel infe­rior a la secundaria o no fueron a la escuela, el nivel de apoyo es por debajo del 30% Gráfico IX.6 Apoyo al aborto según sexo y nivel educativo 50% 40% 30% 20% 10% 0 No completó la secundaria o no fue a la escuela Completó la secundaria Tiene grado universitario o técnico Hombres Mujeres La interacción de ambas variables produce efectos a tomar en cuenta, el gráfico IX.6 muestra el apoyo total al derecho a interrumpir el embarazo(los que respon­dieron en algunas circunstancias más los que respon­dieronen cualquier caso) según sexo y nivel educa­tivo. Como se aprecia, a mayor nivel educativo mayor apoyo, pero hay un mayor aumento entre los hombres que entre las mujeres. Un 44% de los hombres con gra­do universitario o nivel técnico apoyan el derecho de las mujeres a interrumpir el embarazo frente al 35.56% de las mujeres con el mismo nivel educativo. En el caso de las mujeres hay una diferencia de un 10% entre el mayor y el menor nivel educativo, en el caso de los hombres la diferencia es de casi 12%. Adicional se realizaron varios cruces con otras va­riables que permitieran explorar la relación de una postura u otra: nivel de ingreso, identificación con el color de piel, preferencia religiosa, edad, región de residencia, entre otras. En el caso de la región de resi­dencia tanto Cibao Nordeste, Enriquillo y el Valle re­gistran los porcentajes de mayor apoyo al derecho de interrumpir el embarazo bajo ciertas circunstancias: 65.57%, 56.16% y 76.41%. Entre las personas evangélicas se presenta el mayor porcentaje de rechazo, por encima del promedio en comparación con las demás religiones. Un 72.45% de los que se inscriben en la religión evangélica, contrario a los católicos que tienen un porcentaje de 65.61%. Por lo que se refiere al color de la piel: los que se identifican como mestizo y mulato presentan, en comparación con los demás, el mayor porcentaje de apoyo al derecho a abortar bajo ciertas circunstancias: 44.24% y 33.48%. El uso de internet parece un factor de importancia. De los que se conectan escasamente a la web el porcenta­je de los que están de acuerdo con el aborto restrictivo es inferior a los que tienen una conectividad mayor o igual a una vez por semana, 26.83% versus 32.40%. Lo mismo ocurre con una de las preguntas sobre el tipo de enseñanza en las escuelas públicas. De quienes creen que en las escuelas públicas debe enseñarse la religión cristiana un 29.63% está de acuerdo con el aborto bajo ciertas circunstancias, contrario al 40.86% en desacuerdo con este tipo de políticas que muestran un mayor apoyo. Las demás variables no confirman una relación signi­ficativa entre grupo de edad o ingreso, pero la mejor manera de probar es estimando un modelo de pro­babilidad logística para conocer la posibilidad de que cierto grupo de población(atendiendo a cierta catego­ría socioeconómica) tienda a favorecer o no el aborto. La especificación teórica del modelo se explica en el anexo metodológico. Como puede notarse la tabla IX.1 presenta la oportunidad relativa( odds ratio ) según las especificaciones del modelo. La variable dependiente asume el valor 1 en caso de que el informante apoye el derecho a interrumpir el embarazo en al menos una causal(incluyendo aquellos que apoyan el derecho a interrumpir el embarazo sin sujeción a causa) y 0 cuando rechaza el aborto. Las personas que no participan o no tienen vínculos con organizaciones políticas o comunitarias presentan una oportunidad relativa de casi un 30% menor de apoyar el aborto que aquellos que participan o tienen vínculos.