Heft 
Nr.1(15.-28.Febr.)
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A los organismos multilaterales se les deben unos 78.000 millones de dólares, mientras que el resto unos 36.000 millones de la misma moneda- corresponden a títulos emitidos en el mercado interno con posterioridad a diciembre de 2001. Tanto estos títulos postdefault como las obligaciones con los organismos oficiales se pagan desde entonces en tiempo y forma. De hecho, el año pasado la Argentina desembolsó más de 10.000 millones de dólares al Fondo y otras instituciones similares. Entonces, según los cálculos oficiales, la deuda pública total se habrá reducido en más de 40.000 millones de dólares, siempre considerando que la aceptación va a superar el 70 por ciento de adhesión. Así, una vez concluido el proceso se habrá reducido el monto global de 174.500 millones de dólares a unos 134.000 millones. Habrá que esperar los próximos reportes oficiales para determinar si esa apreciación es cierta. Este año se deben pagar 14.000 millones, el 9 por ciento del PBI. Están presupuestados giros por 4.800 millones. Unos 5.526 millones son compromisos con los organismos multilaterales, a los que se buscará refinanciarlos. Restarían 4.696 millones de dólares más por los títulos postdefault, que también habrá que refinanciar. Hubo dos preguntas que acompañaron este proceso. Una se refería al éxito del canje en tanto como porcentaje de aceptación; esto parece hacerse resuelto. La otra gran incógnita –que ningún especialista se animó a siquiera esbozar respuesta- es qué pasaría con los que queden afuera del canje por propia decisión. Ambas preguntas van de la mano. A porcentajes bajos de adhesión, la vía judicial cobraría fuerza; con una alta aceptación se haría difícil su concreción.( Lea la nota en Prensa Mercosur, 24/02/05 http://www.prensamercosur.com.ar/nota.php?id=397 ) Argentina: nueva reestructuración de la deuda Eduardo Lucita Efectivamente, Argentina logró, como antes lo había hecho con el Plan Brady(1992) y el Megacanje(2001), una nueva reestructuración. Si en las oportunidades anteriores lo fue por el total esta vez ha sido solo por la parte en cesación de pagos, 81.800 millones de dólares sobre un total de 181.000 millones. Sin embargo, ¿de que normalización se trata? Veamos: La nueva deuda consolidada asciende ahora a 141.000 millones de dólares lo que significa alrededor del 85% del PBI, cuando antes de la devaluación esta relación era del 57%. Los compromisos contraídos para hacer frente a los vencimientos de los servicios de la deuda son de una envergadura tal que constituyen una verdadera hipoteca para las próximas generaciones. Hipoteca con pagos por 62.000 millones de dólares en los próximos cinco años, con fuerte incidencia en los tres primeros. Es sobre la base de esta hipoteca que el país se obliga a mantener superávits fiscales mínimos del orden del 3% de su PBI por muchos años para adelante. El extraordinario superávit fiscal del año 2004, y del previsto para el 2005, es resultado de recursos extraordinarios provenientes de las retenciones a las exportaciones de granos y petróleo y del impuesto al cheque(ambos definidos como distorsivos por el BM y el FMI) pero sobre todo de un ajuste en los gastos del orden del 20% respecto del 2001, que ya eran insuficientes de por. Sin embargo no obstante la magnitud del superávit previsto para los próximos años solo alcanza para afrontar una parte de los pagos, para el resto Argentina tiene que buscar financiamiento, ya sea en el mercado internacional-renuente por ahora- o en el mercado interno, lo que significará nuevos negocios para el sector financiero local. Esto implica que la exitosa negociación no rompe con el mecanismo perverso del endeudamiento: tomar fondos, pagar servicios, refinanciar el capital, incrementar el endeudamiento y así continuamente. 8