Heft 
Nr.94(Nov.)
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No dejaron de aparecer las radiografías migratorias. La de nuestro país resulta preocupante. Nuestro país se mantiene como la nación con más ciudadanos expulsados en un contexto migratorio. Al final de este año, México contará con 11 millones 900 mil connacionales que habrán salido del país en busca de un mejor destino. Superando con ello a Rusia y China, los cuales tienen una proyección al cierre de 2010 de 11 millones 100 mil y 8 millones 300 mil habitantes, respectivamente. Por otro lado, la paisanada avecindada en el vecino del norte mandará a sus comunidades 22 mil 572 millones de dólares, con lo cual México se consolida como el tercer país remesero del mundo, detrás de la India, que proyecta recibir este año 55 mil millones de dólares; y China, cuya captación será de 51 mil millones de dólares al cierre de 2010(El Universal, 9 de noviembre de 2010). Las políticas de redadas y deportación que llevan a cabo Estados Unidos y México fueron centro de las más duras críticas. Para los asistentes quedó en claro que México le hace el trabajo sucio a Estados Unidos para evitar que los centroamericanos alcancen la frontera norte. Una muestra de ello son los 52 mil centroamericanos que fueron deportados por el gobierno mexicano el año pasado; mientras que en el mismo periodo, Estados Unidos deportó a 560 mil mexicanos. Estas políticas gubernamentales lo único que vienen a reforzar es la idea de que los países que juegan una suerte de territorio migratorio continúan enfrentando el flujo de personas con una visión dominada por los conceptos de soberanía, control de fronteras y aplicación de la ley. Más allá de los buenos deseos verbalizados a lo largo de las amplias jornadas de trabajo en el destino turístico jalisciense, y sabiendo que los acuerdos tomados en el foro no tienen carácter vinculatorio, como ya se experimentó en Bruselas(2007), Manila(2008) y Atenas(2009), lo que nos parece más importante en vías de solucionar los problemas que eventualmente genera la migración, es que se acepte la bilateralidad del fenómeno migratorio, de manera tal que cada país expulsor o receptor se haga cargo de atender la responsabilidad que le corresponde. Solamente de esa forma los migrantes podrán acceder a mejores condiciones para realizar su recorrido. En la medida que los países expulsores no hagan lo necesario para brindar a su población el derecho a no emigrar, la sangría poblacional no se detendrá. Pero de igual manera, los países receptores deberán asumir la parte responsable que les corresponde y brindar a las personas que llegan a sus territorios condiciones para una vida digna, y hacer a un lado las prácticas y discursos políticos que permiten la criminalización de los migrantes y fomentan la explotación laboral de los mismos. Si no se consigue materializar estos acuerdos, el foro de Puerto Vallarta correrá la misma suerte de sus antecesores. Todo quedará en una retórica fuerte, contundente, argumentada pero incapaz de materializarse en condiciones adecuadas de vida para las personas que se ven obligadas a dejar el lugar donde nacieron.( Fuente: ALAI, América Latina en Movimiento, 15/11/2010 ­http://www.lajornadamichoacan.com.mx/2010/11/13/index.php?section=opinion&article=004a1pol El artículo de Valor que generó el roce entre Brasil y Argentina El siguiente es el artículo publicado ayer por el diario Valor Económico, bajo el título "Argentina amenaza crear nuevas barreras a producto brasileño", y que reveló la presión del secretario de Comercio, Guillermo Moreno, al embajador brasileño: Argentina amenaza crear nuevas barreras informales contra los productos brasileños, lo que provocó una crisis diplomática entre los dos países, hasta ahora mantenida en sigilo. La amenaza fue transmitida, en tono agresivo, al embajador de Brasil en Buenos Aires, Enio Cordeiro, por el polémico secretario de Comercio argentino, Guillermo Moreno, conocido por el estilo truculento con el que lidia con empresarios y funcionarios del gobierno local. La semana pasada, la amenaza motivó una queja del gobierno brasileño, durante una reunión entre el secretario general de Relaciones Exteriores, Antonio Patriota, y el viceministro de Relaciones Exteriores argentino, Alberto Pedro DAlotto. Moreno anunció a Cordeiro el 5 de noviembre pasado la disposición de crear obstáculos a la entrada de productos brasileños, en una reunión en el ministerio de Economía argentino, en Buenos Aires, con la presencia del titular de esa cartera, Amado Boudou. 25