Heft 
Año II, no. 4
Einzelbild herunterladen
 

AÑO I La Paz, Bolivia Germina RED de MUJERES TRABAJADORAS y SINDICALISTAS Boletín 4 SEPTIEMBRE DE 2009 Contenido: Editorial Dally Durán Secretaria de actas de la RMTS Trinidad Caja Nacional de Beni Marlene Berríos Experta en temas laborales AOS Basilia Catari Miembro activa de base del Sindicato de Trabajadoras del Hogar de Sopocachi Rosario Baptista Organización Internacional del Trabajo(OIT) Carlos Camargo Chávez Coordinador del Programa Fortalecimiento Democrático PNUD Gloria López Delegada de Derechos Humanos Confederación Sindical de Trabajadores en Salud de Bolivia Rosario Arce Confederación de Trabajadores de Luz, Fuerza, Teléfonos, Agua y gas. Zonia Guardia Secretaria Ejecutiva de la COD Beni Marilyn Partes Amachuy Federación única de Comerciantes minoristas de Chuquisaca, cartera de Seguridad Social en la Confederación de Comerciantes por Cuenta Propia a nivel Nacional. Editorial El empleo y su consecuente remu­neración salarial, es un concepto mucho más complejo que el trabajo. Mientras que el trabajo lo puede tener y desempeñar todo el mundo, la ca­rencia de empleo es uno de los prin­cipales problemas que afectan a las distintas sociedades en la actualidad. Por otro lado, las mujeres, han asu­mido el desempeño de roles repro­ductivos, desarrollando diversos tra­bajos no monetarizados propios del espacio privado. Mientras que los hombres se han desempeñado con mayor frecuencia en el mundo pú­blico y del empleo. Sin embargo, en los últimos años es cada vez mayor el número de mujeres que integran el mercado laboral formal e informal. A pesar de ello, las condiciones de empleo para hombres y mujeres no son iguales, pues, la poca valoración del trabajo femenino y la discrimina­ción por su edad, clase social, etnici­dad o por la apariencia, supone una menor remuneración que la que per­ciben los hombres desempeñando iguales tareas. Lo anterior contradice lo que esta­blece la Nueva Constitución Política del Estado(NCPE), que señala como obligación estatal promover la incor­poración de las mujeres al trabajo garantizando igual remuneración por un trabajo de igual valor, condenan­do cualquier discriminación que surja en razón de estado civil, situación de embarazo, edad, rasgos físicos o nú­mero de hijas e hijos(Art. 48. NCPE) Esta situación dio pie a una abun­dancia de discursos asociados a las diferenciaciones de género, etnicidad y clase. Por eso es necesario que el actual gobierno, en cumplimiento a la Nueva Constitución Política Esta­do(NCPE) y siguiendo las líneas del Plan Nacional de Desarrollo constru­ya junto con las mujeres trabajadoras y sus organizaciones estrategias para promover una mayor participación femenina y la garantía de sus dere­chos económicos. En la misma línea, es importante incidir sobre las leyes y las políti­cas públicas, exigiendo el efectivo cumplimiento de los convenios inter­nacionales que fomentan el trabajo digno y garantizando la igualdad de oportunidades para acceder a recur­sos, empleos y servicios sociales; desarticulando, de esta manera, las barreras institucionales, económicas, culturales y sociales que se estructu­ran reproduciendo la discriminación de género y acrecentando la des­igualdad social.