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Año XI, no. 21
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AÑO XI LA PAZ, BOLIVIA BOLETÍN 21 JULIO DE 2018 LOS SINDICATOS NOS PERTENECEN A LOS TRABAJADORES¡¡ CÓMO FUNCIONAN EN LA REALIDAD LAS POLITICAS DE LA SALUD PÚBLICA EN BOLIVIA OTRA FORMA DE VIOLENCIA A LAS Y LOS TRABAJADORES EL CONCEPTO DEINTERSECCIONALIDAD DESDE LA ACADEMIA A LA PRÁCTICA EL CUIDADO EN EL PUNTO CIEGO DE LA SOCIEDAD MUJERES EN CARRERA ELECTORAL PROYECTO DE LEY DE APLICACIÓN DE PARIDAD Y ALTERNANCIA EN EL BINOMIO PRESIDENTE­VICEPRESIDENTE EL FUERO SINDICAL EN ENTREDICHO ¿POR QUÉ MAS MUJERES EN EL MOVIMIENTO SINDICAL? AUTOBIOGRAFIA GREGORIA GABRIEL EL ROL DE LAS MUJERES EN LA SOCIEDAD MUJER SINDICALISTA UN ESPACIO CADA VEZ MAS IMPORTANTE E stamos las mujeres, encasilladas en roles específicos asignados a nosotras por el hecho de haber nacido como tales. La capacidad biológica exclusiva de producción y reproducción de nuevos seres humanos de las mujeres es un aspecto demasiado importante y valioso para la humanidad, pero que al mismo tiempo no es reconocido por la sociedad organizada que, contrariamente nos sanciona, cargándonos con todas las responsabilidades del cuidado tanto de las nuevas vidas como de quienes en nuestras familias se enferman, envejecen o viven con una discapacidad. Lo anterior significa para las mujeres, cuando no la ausencia de oportunidades para capacitarse profesionalmente, la falta de tiempo-atribuible a la doble jornada-, y a esto se suma el necesario doble o triple esfuerzo que implica un consecuente desgaste físico, que es la carga que la mayoría de nosotras acarrea en las diferentes dimensiones por las que nos movemos. Generar ingresos para mantenernos y mantener una familia, no es una opción, es una necesidad; ingresar al mercado laboral significa sortear una seguidilla de dificultades que si logramos superar significanacceso a trabajo precario. Lasoledad de la procreación la palpamos cuando los progenitores y el propio Estado se desligan de sus responsabilidades y prioridades; cuando estamos exhaustas para participar en los espacios de decisión y poder y, quienes están allí piensan de nosotras que no nos atrevemos, no servimos para eso, o no sabemos conciliar responsabilidades; cuando debemos hacer el doble de esfuerzo para generar ingresos para mantener nuestras familias; cuando nuestros ingresos deben ser usados en su totalidad para satisfacer esas necesidades familiares; cuando se confunde nuestra felicidad y realización con la de nuestras familias; cuando nadie reclama por nuestros problemas laborales; cuando al trabajo hay que llevar a los hijxs pequeñxs porque no hay guarderías o estas funcionan en horarios no adecuados. No es casual que las mujeres estemos mayoritariamente en los espacios informales en el ámbito laboral, tampoco en las funciones más precarias y flexibilizadas en derechos, con salarios menores incluso al mínimo establecido para el trabajadoras dependiente; sancionadas con más dureza en el ejercicio dirigencial por defender los principios sindicales, sin derecho a la defensa, pisoteando los estatutos de las organizaciones y desconociendo resoluciones ministeriales y derechos establecidos en la CPE, que no se cumple ni recurriendo a lajusticia ordinaria. Pareciera que para el imaginario social, las mujeres somos hoy todavía consideradas defectuosas, incompletas o sucias. Lo anterior lleva a la reflexión, análisis y debate a muchas mujeres trabajadoras, que asediadas por la inequidad cotidiana y la injusticia social se reúnen, luchan, estudian y plantean propuestas para transformar esta realidad. Como en todo cambio social, los avances son lentos pero están en pleno movimiento. Una de estas acciones es la elaboración del documento político de la red de mujeres trabajadoras y sindicalistas de Bolivia, que busca transformar las relaciones de poder en el movimiento sindical y laboral. Entre otros aspectos de análisis está la economía del cuidado, pilar importante para la transformación de esta organización social; la propuesta de PROYECTO DE LEY DE APLICACIÓN DE PARIDAD Y ALTERNANCIA EN EL BINOMIO PRESIDENTE-VICEPRESIDENTE y, como una estrategia importante para el avance de las mujeres, nos planteamos la INTERSECCIONALIDAD que nos invita a encontrarnos a mujeres en posiciones diversas en algunas circunstancias comunes para unir fuerzas en nuestra lucha.