Introducción La inseguridad, delincuencia y problemas de convivencia ciudadana se han convertido en fenómenos de ocurrencia común en las ciudades que integran al territorio nacional. Las estadísticas sobre criminalidad en Venezuela tienen como rasgo distintivo una marcada tendencia incremental que comienza en el año 1999; por su parte, las políticas públicas que ha diseñado el Estado venezolano para contener la situación han sido poco efectivas, pues ni siquiera han logrado revertir la mencionada tendencia. En la actualidad un diagnóstico sobre la situación de seguridad ciudadana, tanto a nivel nacional como en el Área Metropolitana de Caracas, se ha convertido en una labor difícil, pues no se cuenta con publicaciones estadísticas periódicas, estudios o investigaciones que develen tendencias y características de los sucesos delictivos o los factores de riesgo que impulsan la ocurrencia criminal. A partir del año 2006, la información sobre criminalidad registrada por el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas(CICPC) fue asumida como de reserva para el Estado, lo cual ha dificultado-y hasta imposibilitado- el seguimiento de estos indicadores por parte de los analistas, así como el planteamiento de propuestas y políticas públicas. Mientras estas carencias se presentan, la delincuencia actúa sin límites en el país; tan solo en el año 2012, la autoridad competente en materia de seguridad ciudadana e investigación criminal registró la ocurrencia de 16.030 asesinatos y 1.625 secuestros. Todo esto sin mencionar otros delitos como el robo y el hurto y sin considerar la ausencia de denuncia ciudadana estimulada por una limitada capacidad de sanción penal por parte del Sistema de Justicia venezolano. Área Metropolitana de Caracas: dimensión objetiva del fenómeno delictual Como consecuencia de los miles de episodios de violencia homicida y atentados a la integridad física de la ciudadanía, Caracas es reconocida a nivel nacional e internacional como una de las capitales más violentas. Actualmente la ciudad es considerada como la más insegura del continente americano, presentando tasas que superan los 100 homicidios por cada 100.000 habitantes y desplazando ciudades como Río de Janeiro, Bogotá y Medellín, históricamente consideradas como las más peligrosas. Si se asume la vida como valor supremo de cualquier sociedad, una tasa de homicidios debe ser lo más baja posible. Tasas menores a 10 homicidios por cada 100 mil habitantes se consideran dentro de los parámetros tolerables en muchos países y ciudades. Lamentablemente, actualmente Venezuela reporta una de las tasas más altas de América Latina y el Caribe, que a su vez es la región con el promedio más alto a nivel mundial. 1
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Violencia y criminalidad en el área metropolitana de Caracas : situación actual y propuestas de acción
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