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Retos y desafíos de la policía en contextos de transición hacia la paz
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Formación policial y seguridad ciudadana ¿Cómo mejorar el servicio de policía? 60 ni perder el control sobre el sistema educativo, sino, más bien, ampliar los ambientes, recursos y posibilidades de aprendizaje de los estudiantes. Existen experiencias exitosas en países como Canadá, Estados Unidos, Inglaterra, Noruega y Suecia, entre otros, en las que la integración de la po­licía con instituciones de educación superior contribuye a la formación de habilidades sociales importantes para el servicio de policía(Arias, Rosada­Granados y Saín, 2012). Adicionalmente, es importante contar con un personal docente de planta y con dedicación exclusiva a la educación policial, lo que contri­buye a potenciar el talento humano dedicado a la formación y a darle con­tinuidad a los procesos de investigación y consolidación de la ciencia de policía. En este caso, el cuerpo docente estaría integrado por miembros ac­tivos de la organización policial y por expertos en convivencia y seguridad ciudadana. La coincidencia de profesores uniformados y no uniformados genera a su vez un ambiente pluralista que abre posibilidades para ampliar discusiones académicas y desarrollar una mirada reflexiva, crítica y analí ­tica sobre diferentes asuntos. E ducación policial y cultura : el currículo oculto como estrategia de profesionalización Complementarios a los procesos de educación formal estipulados para las mallas curriculares, cobran especial importancia los otros procesos psi­cosociales subyacentes, tales como la socialización profesional y la cons­trucción de la identidad profesional de los policías. Esto quiere decir que en el proceso de aprendizaje y profesionalización no es suficiente contar con un campo de conocimientos técnicos y especializados en torno a la labor policial, sino que es necesario complementarlo con un conjunto de actitudes, valores y comportamientos anclados a la cultura misma de la organización. Esta dimensión se ha denominado como currículo oculto y refiere a la cultura organizacional, la doctrina, la historia e idiosincrasia, sus estructuras informales de poder e influencia, la forma de ver y asumir su rol, sus mecanismos de control y vigilancia. Uno de los principales obstáculos reconocidos en los procesos de cam­bio y renovación policial, ha sido el desconocimiento de esta dimensión (Arias, Rosada-Granados y Saín, 2012; Powell, 2014), falta de reconoci­miento que ha generado una brecha entre los procesos de diseño organi-