quier elemento que pueda resultar inaceptable para am plios sectores de la población. Este enfoque se apoya en un permanente ataque a las instituciones y normas que prote gen los derechos de las minorías, aseguran la independen cia judicial y garantizan la libertad de prensa. Todo esto se lleva a cabo en el lenguaje mucho antes de que se imple menten políticas y comportamientos iliberales tangibles. Esto es importante por la sencilla razón de que el discur so no requiere tomar el control del Estado. Actores de la oposición, candidatos sin poder gubernamental y empren dedores extrainstitucionales pueden desplegar marcos ili berales para reformular lo que se considera legítimo, posible e incluso de«sentido común»(Newth y Scopelliti 2025). Las estrategias retóricas, a diferencia de la imple mentación de políticas, son de bajo costo y logran mucha difusión, lo que contribuye a explicar por qué la erosión discursiva suele preceder al cambio institucional. El«efecto contagio» que pretenden los partidos de extrema derecha es de larga data. Diversas investigaciones han do cumentado cómo los partidos conservadores tradicionales, bajo presión electoral, tienden a adaptarse a las posturas de la extrema derecha adoptando plataformas restrictivas en materia de inmigración, delincuencia y«soberanía» (Meguid, 2008; Abou-Chadi y Krause, 2020). Nuestro artí culo intenta rastrear esto en el nivel del discurso, que es donde primero se libra la batalla y donde sigue siendo po sible la intervención temprana. Lo que medimos: dos pilares, siete ámbitos Basándonos en la obra fundacional de Robert Dahl(1971), entendemos que la democracia liberal se basa en dos pilares necesarios: la disputa pública(¿pueden las alternativas or ganizadas competir libremente habiendo salvaguardia de las libertades civiles y de información?) y la participación inclu siva(¿es amplio el sufragio y son limpias las elecciones?). Tradujimos estos pilares a siete ámbitos institucionales concretos en los que los líderes manifiestan su compromi so democrático o la falta de él: Disputa (i) libertades civiles(de palabra, de reunión, de expresión); (ii) medios de comunicación e información alternativa(li bertad de prensa, pluralismo); (iii) pluralismo y oposición(legitimidad de los rivales, acep tación del disenso); (iv) derecho a organizarse(sindicatos, asociaciones, pro testas); (v) controles y contrapesos, Estado de derecho(indepen dencia judicial, rendición de cuentas horizontal) Participación (vi) integridad electoral(elecciones libres y justas, disputa de cargos); (vii) ciudadanía inclusiva(sufragio amplio, criterios de afi liación). El discurso iliberal, por lo tanto, comprende la retórica que limita la disputa y/o restringe la participación. Algunos ejemplos típicos relevantes son la deslegitimación de los oponentes, la politización de los tribunales, la presión a los medios de comunicación, la exclusión de las minorías y el cuestionamiento de la legitimidad electoral. Nuestro análisis se basa en miles de entrevistas de elite a líde res políticos de todo el espectro ideológico en España y Argen tina. Con estos dos casos incluimos variaciones en el diseño institucional(parlamentarismo vs. presidencialismo), posicio namiento de extrema derecha(oposición consolidada vs. vic toria insurgente) y estructuras de la derecha tradicional(fuer tes vs. débiles). Para cada líder, medimos tanto la intensidad de las señales iliberales(qué tan extrema es la retórica) como su énfasis(con qué frecuencia se utiliza), lo cual permitió reali zar comparaciones entre contextos y dentro de ellos. Utilizamos un modelo de lenguaje de gran tamaño(GPT-5) para codificar las transcripciones de las entrevistas, consi derando cada respuesta de un líder como una observación e identificando con qué frecuencia e intensidad aparecía la retórica iliberal. Para cada respuesta había un puntaje de 1 (completamente liberal) a 4(completamente iliberal), en un total de 255 entrevistas y 2.572 respuestas individuales. Lo que hallamos: dos patrones, un manual de estrategia España: un gradiente claro La importancia del discurso iliberal en España depende, en gran parte, de la ideología. El partido Vox de Santiago Abascal obtiene el puntaje más alto en casi todas las di mensiones, excepto en la de«medios alternativos». Los lí deres de la derecha tradicional(del Partido Popular) 1 se si túan en el medio, con un puntaje elevado en medios alter nativos, pero más moderado en materia de Estado de derecho y libertades civiles. Los líderes de izquierda se mantienen consistentemente como los más liberales en to das las dimensiones(v. figura 1). Este patrón se hace más nítido al considerar los valores re lativos. La media ponderada por relevancia de Vox alcanza 1 Los líderes del PP que analizamos son Pablo Casado y Alberto Núñez Feijóo. Rastrear el discurso iliberal 2
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Rastrear el discurso iliberal: cómo la retórica de extrema derecha erosiona la democracia antes de que las políticas cambien
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