http://www.fesnica.org.ni ocasionado la erosión del arancel común. Este doble perfil legal de las negociaciones ha generado que se otorguen mayores beneficios a terceros países que los que se otorgan entre sí los países de la región, y de hecho es un obstáculo para la integración. De igual manera, se destaca entre las debilidades, la carencia de programas que permitan neutralizar los efectos adversos de las desventajas estructurales de las economías de la región en su relación con las de mayor desarrollo. Muchos acuerdos tomados por los países centroamericanos se han basado en poner en práctica una agenda integracionista, ya sea que se busque la aceleración del proceso negociador o se trate de proteger intereses sectoriales que no son comunes. No obstante, en diferentes momentos las decisiones de negociar bilateralmente ha sido tomada, como es el caso de Costa Rica-México, Nicaragua-México y Triángulo del Norte-México, a pesar de que esporádicamente parece alcanzarse algún consenso de negociaciones conjuntas, pero es difícil afirmar que éste tenga carácter definitivo 29 . Un ejemplo actual de este proceso lo muestra Costa Rica, quien es el país de la región con mayor cantidad de TLC firmados y que actualmente está negociando con Trinidad y Tobago un acuerdo comercial que incluye al Caribe sin incluir a los demás países de la región. La lección que aún no ha sido practicada por los países de la región es la de reconocer, con un profundo criterio, que la política comercial y la integración a la economía mundial caminan sobre tecnología de punta, costos de transporte menores, comunicación y derechos modernizantes, de los cuales nuestros países no disponen. Que nuestras economías padecen de enormes desventajas técnicas, carecen de capital humano y legislación apropiada para armonizar los procesos de apertura, con los efectos evidentes en los sectores perdedores. A pesar de estas limitaciones objetivas, el criterio político de nuestros gobiernos ha sido el de abrir los mercados domésticos y propugnar el libre comercio, siendo el“mejor y más adelantado alumno”. Como bien apunta el Director de la Unidad de Comercio de la OEA en sus observaciones al proceso de negociación que realizan las distintas mesas en el ALCA, se aprecia“que la agenda comercial de los países de economías menos desarrolladas están divorciadas de la agenda de desarrollo, y en muchos aspectos no existe una agenda de desarrollo fundamentada en una visión nacional clara y en un sólido consenso nacional en torno a las políticas de sus países 30 ”. 3.2.1 Las negociaciones de Nicaragua A partir de 1992, Nicaragua se involucró fuertemente en negociaciones comerciales tipo TLCAN. Su primera negociación bilateral fue con México, posteriormente en 1994 con los EE. UU. se emprendieron negociaciones de acceso comercial en el ámbito preferencial. En las negociaciones con México, la asistencia técnica fue proporcionada por este país y se recibieron algunos recursos de cooperación de la OEA para invertirlos en estudios específicos. En este orden, Nicaragua ha venido obteniendo cooperación diversa y de variados organismos para mejorar sus sistemas de datos, capacitación e información. Pero en el presente, todo este esfuerzo técnico se ha perdido o 29 Octubre de 1993, el Protocolo de Guatemala que reforma el Tratado General de Integración Económica, refleja un interés en que las relaciones comerciales lleguen a manejarse en forma conjunta en el futuro, expresamente autoriza a los países a negociar unilateralmente acuerdos con terceros países. En marzo de 1997 los países del área identificaron tres tipos de negociaciones comerciales externas: coordinadas, convergentes y conjuntas, ubicando a la mayoría de ellas como conjuntas. 30 Salazar-Xirinachs, José M. Director de la Dirección de Unidad de Comercio de la OEA. http://www.alcaftaa.org/alca_s.asp 29
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ALCA y tratados de libre comercio : oportunidades y retos para la integración Centroamericana
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