Druckschrift 
Hacia la agenda XXI de la Ciudad de México : propuesta del Gobierno del Distrito Federal
Entstehung
Einzelbild herunterladen
 

se alcanzarían 46 millones y 59 millones para el 2020. dar un servicio eficiente y seguro para movilizar a la población. El GDF está realizando mejoras en la infraestructura vial de la ciudad. Con la construcción del distribuidor vial de San Antonio y el consecuente incremento en la velocidad promedio de circulación en la zona, ha habido una disminución de al menos 5 mil toneladas de contaminantes y se estima que al término de las obras viales proyectadas, la reducción de emisiones alcanzará 50 mil toneladas. En cuanto al crecimiento del parque vehicular si no se toman medidas drásticas, se espera que para el 2010 existan cerca de 4.3 millones de automóviles de uso particular y entre 300 y 500 mil unidades de otro tipo. Esta cantidad de vehículos, tendrían un impacto negativo en las condiciones de tránsito durante las distintas horas del día, en diversas zonas de la ciudad, con reducciones importantes en la velocidad de desplazamiento de todos los modos de transporte de superficie y los impactos negativos sobre la calidad del aire, la emisión de GEI y la salud humana y de otros seres vivos. Con base en este pronóstico, se esperarían reducciones en la velocidad de desplazamiento de las unidades particulares de casi 5 kilómetros por hora, ya que pasaría de 23 km/hr a 18 para el año 2020. En el caso de otros transportes de superficie, también se esperaría una disminución en la velocidad promedio. El Metro mantendría su velocidad con lo que podría convertirse en la opción más rápida de transporte en la ciudad de México. Dado que el sector transporte es el principal emisor de contaminantes a la atmósfera, es evidente que se deben tomar medidas para mitigar la emisión de compuestos nocivos, pero además se debe hacer un cambio rotundo y enfatizar que el objetivo primordial del transporte es 9.3 Inventario de emisiones de gases de efecto invernadero En las sociedades modernas, la producción y el consumo de energía están en el corazón mismo de todas las actividades humanas. Desde el transporte, la industria y el comercio, hasta actividades básicas para la sobrevivencia, como la conservación y la cocción de alimentos. La relación entre la energía y las actividades económicas es intrínseca, de tal manera que las medidas de solución al problema del cambio climático representan el reto de disminuir la producción de los GEI, sin afectar los niveles de producción y beneficios económicos de la sociedad. Si la sociedad continúa incrementando el consumo y generación de energía, y por lo tanto, las emisiones de estos gases a ritmos no sustentables en el largo plazo, todos los seres vivos del planeta sufrirán los efectos, en mayor o menor grado. El Inventario de Emisiones es un instrumento importante para poder determinar cuáles son las principales fuentes de emisión de GEI y determinar planes para el mejoramiento ambiental, tanto en el nivel local como global. Dicho inventario, cuando está bien elaborado, puede aportar elementos sólidos, para identificar aquellos sectores que son las principales fuentes de emisión de GEI, además, orienta en el direccionamiento de las políticas ambientales con bases científicas, para lograr el mejoramiento ambiental y una sinergia en los esfuerzos institucionales nacionales, regionales y locales. Los sectores que más contribuyen en el ámbito nacional a la emisión de los GEI son el de la combustión en fuentes fijas y de área(32%) y el del transporte(15%). 120