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Hacia la agenda XXI de la Ciudad de México : propuesta del Gobierno del Distrito Federal
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En el DF los autos particulares, los vehículos de menos de 3 toneladas, los taxis y las camionetas Pickup sumaron 79% de las emisiones. Los cuatro tipos de vehículos usan predominantemente gasolina, por lo que 86% de las emisiones de GEI provino de este combustible. 9.4 Vulnerabilidad y adaptación Se entiende por vulnerabilidad al grado en que pueden ser afectadas las sociedades y los ecosistemas. La vulnerabilidad es una valoración relativa que se hace de las condiciones físicas de un sitio o región frente a los fenómenos naturales, dada la fragilidad de los componentes que pueden ser impactados; el definir la vulnerabilidad de una región o una ciudad determinada, tiene utilidad práctica en tanto que el grado de análisis y determinación, permiten establecer las causas dinámicas de su condición, así como los elementos que la constituyen, aspectos que a su vez son esenciales para prevenir y mitigar los desastres, esto es, plantear el conjunto de medidas que se tienen que tomar y la organización que es necesaria para lograrlo. La vulnerabilidad urbana está asociada no sólo a la situación fisiográfica, sino también a diversos factores económicos, políticos y sociales. Básicamente, tiene que ver con el ritmo, estructura, distribución territorial y características económicas y sociales del crecimiento poblacional, la distribución de la riqueza social, la concentración del ingreso, la situación del empleo, la seguridad social y las características históricas del proceso de urbanización en general y de estructuración urbana en particular. Estos factores definen la ocupación diferencial del suelo, la localización de las actividades y los agentes sociales, la densidad poblacional(permanente y flotante), la intensidad del uso del suelo y los inmuebles, los procesos de deterioro constructivo o ambiental y los ritmos de reparación y reposición inmobiliaria. El DF y su ZM presentan una marcada vulnerabilidad y deterioro ambiental, al sobrepasar los umbrales de resistencia de los ecosistemas que conforman la cuenca de México, por el continuo e indiscriminado crecimiento urbano sobre las áreas naturales circunvecinas, que afecta la sustentabilidad de la metrópoli y el bienestar de sus habitantes. Las zonas rurales ocupan un lugar esencial para la vida de la ciudad de México, ya que sus ecosistemas brindan una serie de servicios ambientales estratégicos para su sustentabilidad. Al comparar las condiciones actuales y las que potencialmente se presentarán en un escenario de continuidad de las tendencias actuales, podrían enumerarse las siguientes modificaciones: Cambios del régimen y la distribución espacial y temporal de las precipitaciones pluviales. Cambios en la humedad del suelo y aire, con alteraciones de los procesos de evapotranspiración y recarga del acuífero. Agudización de las sequías, con la consecuente desertificación del territorio y una potencial modificación de la regionalización ecológica. Mayor incidencia de incendios forestales, lo que provocará mayor deforestación, aumento de la erosión, liberación de carbono y pérdida de la biodiversidad. Alteración del funcionamiento de las cuencas hidrológicas, así como el régimen y distribución de escurrimientos superficiales, y las cada vez más repetidas y peligrosas 125