Druckschrift 
Los retos de una nueva institucionalidad para el MERCOSUR
Entstehung
Einzelbild herunterladen
 

técnico permanente y sistemático al resto de los órganos mercosureños, a la producción in­dependiente de investigaciones y a la elabo­ración de Informes semestrales efectivamente públicos, entre otras funciones. e. La fundación y el funcionamiento de la Comisión de Representantes Permanentes La fundación de la Comisión de Represen­tantes Permanentes configuró sin duda una invención institucional de relevancia en el or­ganigrama institucional del M ERCOSUR . Pese a la persistencia del carácter interguber­namental de su integración de base, la figura del Presidente parece apuntar a los barrun­tos de una suerte de liderazgo originario de proyección efectivamente regional dentro de la institucionalidad del M ERCOSUR . Ello puede significar la concreción de una forma incipiente de autoridad con mandato supranacional, ba­samento indispensable para la elaboración conjunta de políticas comunes frente a terce­ros y ante los foros internacionales, así como el embrión de un liderazgo posible para em­pujar en clave regional para la adopción, por ejemplo, de una política exterior común a todo el bloque. Por su parte, la propia CRPM pue­de configurarse en una vía idónea para el acercamiento definitivo de las posiciones de nuestros gobiernos y para la asociación de los mismos en tareas de efectiva proyección regional e internacional. f. La transformación del Foro Consultivo Económico y Social(FCES) Las organizaciones y redes de la sociedad ci­vil a nivel regional también se han multiplicado y tienen una creciente presencia y prota­gonismo, no solamente en el ámbito local y nacional, sino también en la escena regional e internacional. En función de ello, ha aumenta­do la preocupación de estos actores por su falta de participación en la toma de decisiones de los procesos de integración y por la ausen­cia de una suficiente dimensión política, social y cultural en dichos desarrollos. Ante estos hechos, se han producido dos respuestas. La primera proviene de los mismos procesos intergubernamentales, en la medida que han respondido a la presión ejercida por la socie­dad civil, creando mecanismos consultivos con la finalidad de hacer posible una mayor partici­pación de las organizaciones y redes sociales. La segunda respuesta está asociada con la lla­mada integración intersocietal. En los últimos años se han conformado una serie de organi­zaciones y redes que proponen una agenda propia para la integración y, en función de ello, constituirse en interlocutores de los procesos intergubernamentales. 15 En cuanto a la posibilidad de influir efectiva­mente en la marcha del proceso de integra­ción, por lo menos respecto de los sectores sociales que se desenvuelven en el Foro, se percibe una creciente toma de conciencia en cuanto a que la verdadera forma de influir den­tro del proceso, es armonizando propuestas, a través del consenso, integrando cada vez a más sectores que contribuyan con una pro­puesta que sea el producto de un trabajo en conjunto y cooperación. Contamos con ejem­plos de ello: a) el caso de empresarios escu­chando a los sindicalistas procurando propues­tas en común; b) o que los sindicatos hayan contribuido a la incorporación formal de las ONGS, y otros sectores sociales(cooperati­vas, profesionales universitarios) a la sección uruguaya del FCES; c) o actitudes como la que se desprende de las palabras de Alvaro Pa­drón, representante del sector sindical urugua­yo, opinando sobre la experiencia que signifi­ para sus compañeros la participación en el Foro Consultivo:«En el Foro no podemos ha­cer nada sin consenso.(...) En una de las últi­mas recomendaciones del Foro en materia de empleo no es la que los sindicalistas quería­mos, ni la propuesta de los empresarios y tam­poco la que querían los sectores diversos. Fue posible la que permitió el consenso. Y no es 15 Cfr. Gerardo Caetano–Jorge Balbis,«Mercosur, identidades sociales y sociedad civil: sindicatos, empresarios, cooperativas y ongs», San Pablo, FUNARTE, 2002. 38