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Negociaciones sobre el comercio de servicios : la posición de los sindicatos con respecto al Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios
(AGCS)
Entstehung
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3.4. Liberalización progresiva Quienes proponen la negociación del AGCS afirman que, a pesar de su amplio alcance, su criterio flexible garantiza que cada estado miem­bro pueda adaptar el proceso de liberalización conforme a sus propias necesidades e intere­ses. El acuerdo presenta una serie de disposi­ciones por las cuales los países pueden, si así lo desean y en el momento que lo decidan, exi­mir sectores específicos de la liberalización y establecer condiciones o límites a la naturale­za y el ritmo de una liberalización que determi­nen en el ámbito nacional. El proceso de nego­ciación está organizado de acuerdo a un prin­cipio de peticiones y ofertas. Los gobiernos miembros deben presentar sus peticiones a otros miembros dentro de determinado plazo; en la ronda actual ese plazo era el 31 de junio de 2002. En una segunda ronda, hasta el 31 de marzo de 2003 los gobiernos tenían que res­ponder con sus ofertas. A partir de entonces comenzaron las negociaciones. Según los que impulsan la negociación del AGCS, este rasgo llamado«de abajo hacia arriba»(bottom–up) garantiza que ningún gobierno estará obligado a liberalizar. Es de importancia especial para los países menos adelantados. Mientras que el marco para el comercio de bienes, el GATT, ofrece la posibilidad de un trato especial para los países en desarrollo, esta opción no existe en el ACGS. En su lugar, los países en desa­rrollo pueden utilizar este proceso«de abajo hacia arriba» en el AGCS. De manera que sus proponentes están técnicamente en lo correc­to cuando señalan esta característica. Sin embargo, los sindicatos los critican por sub­estimar la dinámica que subyace en el Acuer­do(ver Education International 2001, Sinclair/ Grieshaber–Otto:29). Como se estableció en la introducción y se explicó en detalle en la Parte IV del Acuerdo, el AGCS procura lograr niveles cada vez más elevados de liberalización del comercio de servicios a través de la negocia­ción multilateral. Las Directrices de Negociación de marzo de 2001 subrayan esta dinámica al establecer que ningún sector quedará excluido a priori del 10 ámbito de las negociaciones(WTOb). Las rela­ciones de poder reales entre los miembros de la OMC y dentro de ellos hace muy probable que se la liberalización progresiva que se pretende. 3.5. Desequilibrios de poder El voto se basa en el principio de«un miem­bro–un voto». Por eso, en un sentido formal, la OMC es más democrática que la mayoría de las demás organizaciones económicas interna­cionales en las que se utiliza ampliamente el voto ponderado. Sin embargo hasta ahora no ha habido una votación. En lugar de eso, las decisiones que se adoptan en la OMC siguen la práctica del GATT y se basan en la negocia­ción y el consenso. Sin embargo, la OMC está dominada por las grandes potencias comercia­les. Las razones son dobles. En primer lugar, los mercados de los grandes países industria­les avanzados son considerablemente más atractivos que los de los países pequeños en desarrollo. Como la principal moneda de las negociaciones en la OMC es el acceso a los mercados, los grandes países industrializados están en una posición más fuerte. La influencia de un país en el sistema de la OMC está, pues, en gran medida determinada por su participa­ción en el comercio mundial, su dependencia comercial y la dimensión absoluta de su mer­cado. En segundo lugar, los países en desa­rrollo más pequeños carecen de recursos para estar presentes en todos los lugares de nego­ciación y para contratar a los mejores aboga­dos comerciales para los complejos detalles del derecho comercial internacional. Además, los países desarrollados, especialmente los países del grupo llamado«la Cuadrilateral»(QUAD, en inglés) integrado por Estados Unidos, Ca­nadá, Japón y la Unión Europea, reiteradamen­te han adoptado decisiones claves en reunio­nes a puertas cerradas(llamado proceso de «sala verde»), excluyendo a otros países miem­bros de la OMC(South Centre 2001). En la ronda actual, los desequilibrios de poder están agravados por el hecho de que los paí-