Óscar Arango Gaviria | 173 Las cantidades en mención tienen antecedentes. A mediados del siglo veinte la ciudad fue receptora de una parte importante de los desplazados por la Violencia liberal-conservadora. Entre 1951 y 1964 su población pasó de 115.000 a 189.000 habitantes y gran parte de este incremento se explica por las víctimas del enfrentamiento que buscaban protección a sus vidas 15 . Según datos de la Alcaldía de Pereira(2015), en promedio, seiscientas familias llegan cada año a la ciudad huyendo de la violencia. En 2017 se reportó un total de doce mil familias desplazadas. Diana Ortiz(2007) identificó que el 26% de la población desplazada en la ciudad es afrodescendiente(procedente, en particular, de Buenaventura y el Chocó), y que 9% corresponde a población indígena. Todo indica que, efectivamente, se asiste a una disminución paulatina del número de familias víctimas del desplazamiento forzado y se prevé que esta tendencia se consolide con la implementación del Acuerdo de paz. Desafíos político-electorales En las dos recientes confrontaciones político-electorales nacionales en las que la línea divisoria ha estado marcada por el apoyo-rechazo a las negociaciones de paz, la ciudadanía y la dirigencia política pereirana han quedado en deuda. En 2014, tanto en primera como en segunda vuelta presidencial, en esta ciudad fue mayoritaria la aspiración de Óscar Iván Zuluaga, candidato del Centro Democrático, quien consiguió 93.000 votos, frente a los 81.000 depositados por Juan Manuel Santos, candidato de la Unidad Nacional(Registraduría Nacional del Estado Civil, 2017). 15 Desde el estudio clásico de Oquist(1979) se ha subrayado la relación entre el crecimiento urbano de algunas ciudades colombianas y los desplazamientos por violencia entre 1950 y 1966.
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Ciudad, sostenibilidad y posconflicto en Colombia : Montería, Pereira, Florencia, Buenaventura
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