ENCUESTA DE CULTURA POLÍTICA A N Á L I S I S D E R E S U L T A D O S 131 5. Conclusión: derechos efectivos y comunidad política El propósito de este capítulo ha sido analizar qué lugar ocupan las identidades diversas en el imaginario político de la democracia dominicana. Los resultados indican que la tendencia sigue siendo hacia la exclusión. Si bien la homosexualidad en República Dominicana no es un crimen y más del 90% de las personas rechaza los actos de violencia contra la comunidad LGBT, los resultados reflejan que aún queda un largo camino por recorrer en el espacio“político”. Casi la totalidad de la población se opone al reconocimiento de los derechos al matrimonio, la adopción de hijos y la expresión de la identidad. El índice de homofobia se concentra en valores intermedios, lo que indica un anclaje de la retórica de los derechos humanos en lo relativo al rechazo a la violencia. Sin embargo, el rechazo a la violencia y la discriminación contra la comunidad LGBT, y el reconocimiento hasta cierto punto del derecho a organizarse y a expresar la identidad, se da junto a la oposición a que ocupen cargos públicos y con más vehemencia al matrimonio y la adopción de niños. Obviamente esto no es más que la expresión de la ambivalencia del imaginario político dominicano. La narrativa hegemónica del PLD concibe la democracia en un debate vacío de contenido político y se mueve entre el reconocimiento abstracto de“los derechos” y negación en lo concreto. Así, se proclama la igualdad de todos ante la ley y el principio de no discriminación, pero se rechaza el reconocimiento legal de las familias no heterosexuales, el matrimonio igualitario, etc. En la República Dominicana el vínculo ciudadano se encuentra atado a un moralismo conservador. Los derechos ciudadanos están subordinados en su reconocimiento a que quien los reclama se conforme a ciertas reglas morales, inspiradas en la moral cristiana. El predominio de una visión de la democracia como legalidad y de la ciudadanía como sumisa, contribuye a fortalecer ese moralismo porque es considerado parte del orden establecido. El resultado remite a la negación del derecho a la diversidad y a las diferentes formas de individualidad, lo que convierte en un desafío y una tarea democrática de primer orden la ciudadanización de la comunidad LGTB. Las personas más jóvenes son más propensas a aceptar la diversidad y apoyar los derechos negados a la comunidad LGBT. Asimismo, la simpatía política juega un rol dado que la gente tiende a defender las posiciones de sus líderes. La inseguridad económica y la religión juegan un papel negativo, al ser factores que contribuyen a actitudes más homofóbicas. Las religiones tienen efectos en las actitudes abiertamente homofóbicas que se ven reforzadas a partir de los nexos entre las iglesias y el Estado. La conquista de derechos sociales y económicos podría contribuir en el largo plazo a una actitud más pluralista al remover el factor de la inseguridad económica y el sentido de fracaso que ello genera. La reducción de la democracia solo al cumplimiento de la ley no contribuye a enfrentar las actitudes autoritarias e intolerantes en la sociedad dominicana. Por el contrario, las fortalece, en la medida en que existe la idea de que la ley está siempre amenazada y se necesita una figura fuerte para imponerla. En cambio, la construcción de una ciudadanía contestataria, que somete al poder a su propia vigilancia descentralizada(contrademocracia en términos de Rosanvallon) permite concebir el poder democrático en términos más pluralistas. En este sentido, la lucha por el respeto a la diversidad y los derechos de la comunidad LGBT se enmarca en la construcción de la comunidad política, es decir la ciudadanía. La garantía de los derechos de las minorías sexuales depende de que sean planteados como parte de una propuesta política para reconfigurar la ciudadanía dominicana. De lo que se trata es de un proyecto político que plantee otra forma de concebir y organizar la comunidad política en su conjunto. Es decir, debe ser un proyecto político para la democracia en el siglo 21.
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Imaginar el futuro : ciudadanía y democracia en la cultura política dominicana
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